jueves, 28 de junio de 2012

A veces tengo que imaginarte porque nunca apareces.

Sería como aullarle a la luna todas las noches y cantar sin descanso, sin miedo a que se te acabe la voz.
Entregarte al mundo y sentir la euforia fluyendo por tus venas. Como una melodía pegadiza que te hace sentir viva.

Y aunque no lo creamos, la mayoría de las cosas que nos hacen sentir especiales son las que nos dan fuerzas para seguir adelante, por muy pequeñas que sean.

-No es necesario algo enorme, ni extremadamente pequeño, ni normal... nada de eso.
-¿Entonces? Has agotado todas las opciones...
-Piensa con lógica, debe de ser algo no sólo especial, si no también como de otro mundo, fantástico... tan extremadamente raro que resulte bonito y perfecto.
-No sé donde voy a poder comprar eso...no tiene sentido.
-Exacto, tiene que ser loco, sin sentido, tan especial que haga sonreír.

Sería tan increíble tener a alguien con quien compartir tu piel, sería estupendo disfrutar de sus caricias y dejar que te cuidase. Sería fascinante dedicar tu vida a sentarte a su lado, sin necesidad de hablar, simplemente con saber que nunca va a dejar marcharte, con saber que lo que mas desea en el mundo es saber que estás bien.

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