Nunca me había sentido tan libre.
Gracías a que hay personas
fantásticas a las que solo hace falta dedicarle una preciosa sonrisa
para sentirse vivos, me siento libre. Personas capaz de abrir su corazón
hasta el mas profundo rincón donde la sangre de su cuerpo fluye a
través de las venas que contactan con su piel y que luego tocará la mia
con un gesto de compasión.
Cada pequeño detalle, cada gesto,
cada mirada son esenciales para sentir emociones que nos levante un
sentimiento que solo nosotros podamos controlar.
Día a día nos sentimos vivos gracías a las pequeñas emociones que te hacen crecer como persona.
Me
hace especialmente feliz sentirme viva y aunque nadie piense que las
estupideces valen la pena, yo las necesito, es algo que pertenece a mi
vida.
Lo he decidido. Me quedo con mi ser, ese que necesita
desahogarse, ese que necesita llorar, ese que te necesita. Necesita tus
radiantes ojos y tu delicada sonrisa para vivir.
Y esque gracias a ti me siento viva.
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