Cada una de las millones de células que habitan en mi cuerpo forman
parte de un rompecabezas sin sentido que al reconstruirlo dejan ver esa
minúscula parte de mí que tantas veces me he preguntado por qué sería
así. Y entonces me daba cuenta de que cada vez que mi cuerpo formase el
rompecabezas estaba mostrandome algo que yo no entendía, algo tan
temeroso que me hacía estremecer, tan simple que no llegaba a imaginar
que fuera eso. Y sí, lo era. Era yo. Era esa parte de mí que me negaba a
aceptar y que veía nulo el hecho de cambiarla y dejar que yo misma me
controlara.
¿Conocerme? Creo que aún me queda mucho por conocer.
Pero estaré lista para saber que cuando ese rompecabezas salga a la luz,
mostrandome algo sin sentido, sabré que realmente sé como encajar las
piezas porque recordaré que cuando me asustaba de mi misma, en realida
era yo quien podía cambiarlo. Y ahora mejor que nunca SOY YO.
Espero seguir adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.