jueves, 28 de junio de 2012

¿Crees que alguien notaría tu ausencia si desaparecieses?

Una oleada de gente que entra, que sale...que habla, que grita y ríe... que anda, que corre y salta... que se acelera, que saluda, que se enfurece, que se sorprende y que se alegra.
Una oleada de gente, como otra cualquiera, que hace su vida, que vuelve a casa...
Una oleada, formada por gente, aparentemente igual, que va a lo suyo, que no mira atrás, que emprende su vida sin dificultades, que se siente acompañada..

Y tú, estás en el medio, como un completo desconocido, te abres paso timidamente, intentas encontrar a alguien que mire hacia atrás y te divise entre la multitud, alguien diferente, alguien que te saque de ahí, que vea que tras una inmensa oleada de gente, todos no somos iguales, todos no encajamos en ella. Y en ese momento cuando crees que la gente te absorve, que no vas a salir de allí, que no hay esperanzas, piensas:
"¿Qué hago yo aquí?" y con todas tus ganas, intentas despejar tu mente y piensas en tus sueños, en tu paraiso, en tu vida. Pero la pregunta no deja de resonar en tu cabeza y decides avanzar, mirar hacia delante y buscar un espacio, un pequeño hueco donde poder permanecer.

Y entonces, la oleada te saca del ensueño, intentas avanzar y te das cuenta de que nada a cambiado, de que sigues ahí en medio de todo el barullo, sin poder a penas respirar, sin poder moverte y sin que nadie te saque. Te ahogas, necesitas salir y lo único que piensas en desaparecer.

Día tras día, la pregunta te pesa demasiado:
"¿Alguien notaría mi ausencia si desapareciese?"
Aprietas los puños y decides no obsesionarte, pero es inútil, aquella gran oleada no se moverá a tu favor, no dejará que encuentres tu sitio.

Desaparecer...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.