Déjate llevar si el alma te lleva.
-Conozco
un lugar dónde a veces las penas son bien recibidas, dónde no importa
de dónde provengas ni cúal haya sido tu vida. Conozco un lugar dónde no
te juzgan por lo que eres, dónde cada día te invitan a saborear las
horas trozo a trozo. Un lugar dónde puedes realizar tus atolondradas
metas y dónde las distancias no pesan tanto. Un lugar dónde las sonrisas
salvan vidas, dónde cada pequeña acción se agredece...
-¿De verdad? ¿Y dónde puedo encontrarlo?
Sonrió. Y trás dedicarle una mirada amable, contestó:
-Ah,se
me olvidado contarte ese pequeño detalle, ¿verdad? Pues verás, siento
decirte que no tiene un sitio fijo, así que no vas a poder hallarlo en
ningún mapa ni llegar a él siempre por el mismo camino.
Su cara entristeció, sabía lo que significaba aquello.
-Ya
veo, los lugares a los que más deseo ir siempre resultan no existir
porque nunca son reales. Pero, ¿sabes qué? Que estoy harto de seguir
viviendo en este sitio, no me gusta nada, en absoluto- su cara se hundió
en una profundo vacío- aunque inútilmente pueda hacer nada al respecto.
-No
te rindas tan rápido, no me has dejado terminar. He dicho que no se
puede encontar, pero no que no se pueda sentir. Lo que quiero decir
esque tú, fisicamente nunca estarás en ese lugar, pero si puedes estarlo
mentalmente. ¿Sabes?
-Entiendo- dijo él. ¿Eso quiere decir que puede crear mi propio lugar?¿Puedo sentirlo?
-Exacto- contestó.
-Por cierto- añadió sonriendo de oreja a oreja- tu lugar es precioso.
Conozco un lugar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.