Perspectivas tan diferentes, tan opuestas y diversas. Cada puntos de
vista de ver las cosas tan locos y apasionados y tan rebeldes e
ingonarantes...
Como cada creencia, religión o ley.
Y como cada injusticia, cada derecho y cada desgracia.
Todo tan diferente. Todo tan remoto...
Y esque es todo tan loco y confuso, tan inexplicable...
Sin
sentido, como el que lucha por eliminar la pobreza y la injusticia para
luego ser recreada con el más mínimo esfuerzo. Todo injusto e
inexplicable.
Y a veces me pregunto, ¿por qué? ¿Por qué todo es a
base de acciones diferentes que desequilibran una y otra vez la
balanaza? ¿Dónde está el punto medio?
¿Dónde esta?
Lo perdimos en
un baúl sin fin, dónde se guardan las cosas sin valor, para guardarlas
en un sitio dónde no moleste. Podría atreverme a decir que una minúscula
parte de las personas, tan pequeña que a penas se nota, encontró ese
punto medio. Y entonces aún tengo más dudad. ¿Por qué tan minúscula
parte si a fin de cuentas a penas soluciona nada?
Acciones.
Necesitamos acciones, que no se quede sólo en el pensamiento, que salga
adelante, que encontremos el punto medio. Mucha gente anda perdida.
Demasiada. Una inmensidad.
Y esa es la cuestión, ¿para qué luchar si a una inmensidad nunca nadie va a poder derrotarla?
No
es muy sensato pero, ¿y qué es mejor actúar, dar un paso adelante y
buscar el punto medio o abandonar? ¿Dónde está el espíritu? ¿Y la
pasión? ¿Dónde se quedó la euforia de nuestro ser?
No se tú, pero yo
no me quedo aquí, yo voy en busca de mi punto medio, de mi euforia. Mi
corazón me lo pide, es una parte de mí. Necesito ser libre, que todo sea
libre.
Y qué mas me da que a penas se me vea, yo no quiero arrasar, quiero vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.