Millones y millones de átomos nos rodean, nos froman, nos atrapan.
Infinitas estructuras formadas de millones de partículas, con diferentes
cargas, tamaños, combinaciones y nombres sin sentido. Infinitas
esstructuras ordenadas perfectamente, como libros sin polvo en una
biblioteca exquisita. Millones y millones de células, aparentemente sin
vida, pero con un interior perfecto, diseñado con todo detalle.
Partículas que lo forman todo, que nos forman. Capaces de diseñar un
cuerpo perfecto que consigue mantenernos con vida y que cumpla
detalladamente cada fnción. Algo minúsculo que forma algo inmenso. Algo
misterioso que nos da la vida, que nos crea como robots perfectos,que
nos fabrica a la precisa y justa medida al igual que se talla una
escultura. Y aún así fallamos, cometemos errores irreparables, odiamos y
fabricamos guerras. Somos tan imperfectos que no comprendemos que
estamos hechos de algo preciso y fabricado para no cometer errores.
Somos tan imperfectos que nos destruimos y no valoramos nuestro
exquisito sistema circulatorio, ni tan siquiera tomamos en serio a
nuestro cerebro. Quizá estemos destinados a ser así y quizá eso sea lo
mejor. Porque la perfección nos asusta, nos repele. Porque di todo fuera
perfecto, no sabríamos vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.