Una dificultad deja de serlo tan pronto como sonrias ante ella y la afrontes.
Supongo
que es extraño y confuso de entender, pero las dificultades nos abren
caminos, nos invitan a ser felices. He llegado a pensarlo mucho, pero
supongo que no hay razón concreta, simplemente hay que entender que el
dolor nos hace fuertes y felices, que sufrir y tener miedo a cruzar al
otro lado y de avanzar y seguir a delante nos hace crecer como personas.
Y es por eso que sin tempestad no existe la calma, que si la vida no
fuese difícil, sería insípida.
Y aún así creo que en el fondo lo
entendemos, que sabemos que las dificultades son parte de nuestra vida,
pero supongo que aún no terminamos de acostumbrarnos porque tenemos
miedo a no encontar nuestra propia sonrisa, a no superar los miedos, a
no poder enfrentarnos.
Pero te diré una cosa, tú no merces eso,
no merces hundirte en silencio en tus miedos. Por eso lucha, enfrentate a
lo que te venga, sonrie, y procura encontrar el otro lado de las
dificultades, en el que nadie podrá robar tu bonita sonrisa
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.