viernes, 31 de agosto de 2012

A veces no necesitamos un ¿qué tal todo? o ¿cómo lo llevas? Porque no siempre creemos oportuno soltarlo todo ni contárselo a cualquiera. O quizá no tengas nada que contar y simplemente quieras disfrutar del momento, respirar y observarlo todo. A veces sólo necesitamos mirar por la ventana cuando el sol te da en la cara y siente el calor, la presencia y observar a la gente por la ventana, viendolas venir y correr, o simplemnete dandose un paseo, preguntarte qué será de sus vidas, y si están tan solo como tú, si han recibido una flor por san valentin o si no son materialistas. A veces solo necesitas desconectar y un chocolate caliente entre dos, y solo sorber a pequeños tragitos, sin ni siquiera hablar solo sientiendo el calor, y olor del delicioso chocolate. A veces no necesitas un no quiero que llores, o sonrie, yo quiero que seas feliz. No, porque eso ya lo haces tú, ya te lo repites por dentro ya lo tienes asumido. A veces solo necesitamos estar a solas e imaginar que alguien nos abraza y que calla, solo sonrie y que conoce cada rincon de tu cuerpo y tu mente, y calla porque sabe que te gusta estar en silencio y disfrutar de los pequeños placeres. A veces solo necesitamos sonreir y pensar en nuestras pequeñas estupideces y quizá vivamos de eso, de pequeñas e inútiles tonterías que sin saber porque nadie mas que tu mismo entiende y que de vez en cuando te gustaría que alguien entendiese.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.