Cada día es diferente. Cada día nos superamos de una manera u otra. Cada
día nos superamos porque luchamos contra nuestros miedos, porque
aprendemos de lo errores, porque arriesgamos, porque sentimos, porque
nos decidimos a hacer cosas que nunca antes habíamos hecho o simplemente
nos hundimos, nos asustamos, lloramos, retrocedemos, nos sentimos
sólos.
O simplemente, nos quedamos quietos, incapaces de avanzar, sin sentir nada o sintiéndolo todo.
Cada
día nos superamos de una manera u otra porque nos vamos dando cuenta de
todo, porque luchamos contra nosotros mismos para avanzar, retroceder o
quedarse inmoviles. Luchamos contra nosotros mismos, porque nadie más
lo va a hacer, porque no tenemos otra opcción, porque aunque queramos
quedarnos en el sitio, nos cuesta, porque si queremos avanzar, tenemos
que esforzarnos, porque si queremos retroceder, necesitamos luchar.
Necesitamos
confiar en que nos superaremos, en que aunque no vaya a haber nadie al
final de la meta, tenemos que llegar, tenemos que luchar...superarnos.
Quizá al final de la meta no haya nadie, quizá tengamos miedo.
Miedo a superarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.