viernes, 31 de agosto de 2012

Si quisieras confiar en mí...

Cada día es diferente. Cada día nos superamos de una manera u otra. Cada día nos superamos porque luchamos contra nuestros miedos, porque aprendemos de lo errores, porque arriesgamos, porque sentimos, porque nos decidimos a hacer cosas que nunca antes habíamos hecho o simplemente nos hundimos, nos asustamos, lloramos, retrocedemos, nos sentimos sólos.
O simplemente, nos quedamos quietos, incapaces de avanzar, sin sentir nada o sintiéndolo todo.

Cada día nos superamos de una manera u otra porque nos vamos dando cuenta de todo, porque luchamos contra nosotros mismos para avanzar, retroceder o quedarse inmoviles. Luchamos contra nosotros mismos, porque nadie más lo va a hacer, porque no tenemos otra opcción, porque aunque queramos quedarnos en el sitio, nos cuesta, porque si queremos avanzar, tenemos que esforzarnos, porque si queremos retroceder, necesitamos luchar.


Necesitamos confiar en que nos superaremos, en que aunque no vaya a haber nadie al final de la meta, tenemos que llegar, tenemos que luchar...superarnos.
Quizá al final de la meta no haya nadie, quizá tengamos miedo.

Miedo a superarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.