viernes, 31 de agosto de 2012

:)

Dicen que las cosas buenas llegan cuando menos te lo esperas, cuando menos te lo imaginas, cuando ya habías olvidado qué es algo bueno. Yo creo que, a veces presientes cuando va a llegar, o simplemente lo deseas tanto que te da la sensación de que algo bueno está a punto de pasar, aunque luego no pase. Simplemente te llega, sonríes y piensas ¿por qué no? Y es como la sensación al terminar una canción, la sensación de que no podrías haber puesto un final mejor, porque no hay ninguna otra frase que te guste más que esa, y puede que despues a nadie le guste, pero tú te sientes bien, te sientes realizada, te sientes tú... Pues lo mismo pasa. Puede que creas que en realidad haya sido solo una obsesión pero tú te sientes bien, te llenas de esperanzas, empiezas a hacer todo bien, te elevas aunque en realidad no te pasa nada bueno, tu propio ser lo fabrica, lo busca lo atrae. Y puede que cuando te llegue algo bueno pienses que era verdad, que ese presentimiento se ha cumplido, pero en el fondo sabes que has sido tú, que te has engañado para poner todas tus fuerzas, que has sido tú el que ha hecho que todas las cosas buenas vengan a ti, que has sido tú el que estabas haciendo cosas buenas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.