Dicen que las cosas buenas llegan cuando menos te lo esperas, cuando
menos te lo imaginas, cuando ya habías olvidado qué es algo bueno. Yo
creo que, a veces presientes cuando va a llegar, o simplemente lo deseas
tanto que te da la sensación de que algo bueno está a punto de pasar,
aunque luego no pase. Simplemente te llega, sonríes y piensas ¿por qué
no? Y es como la sensación al terminar una canción, la sensación de que
no podrías haber puesto un final mejor, porque no hay ninguna otra frase
que te guste más que esa, y puede que despues a nadie le guste, pero tú
te sientes bien, te sientes realizada, te sientes tú... Pues lo mismo
pasa. Puede que creas que en realidad haya sido solo una obsesión pero
tú te sientes bien, te llenas de esperanzas, empiezas a hacer todo bien,
te elevas aunque en realidad no te pasa nada bueno, tu propio ser lo
fabrica, lo busca lo atrae. Y puede que cuando te llegue algo bueno
pienses que era verdad, que ese presentimiento se ha cumplido, pero en
el fondo sabes que has sido tú, que te has engañado para poner todas tus
fuerzas, que has sido tú el que ha hecho que todas las cosas buenas
vengan a ti, que has sido tú el que estabas haciendo cosas buenas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.