Y pensar en todo lo que me rodea, todo lo que pasa, lo que le pasa a
este mundo que se merece algo mejor, pensar en lo hago, en si será
suficiente, en si doy mi máximo, pensar en todo y perder la razón.
Pero
aún así seguir sintiéndome viva, y levantarme, darlo todo, creer en mí y
enfrentarse a lo que venga, a cualquier cosa, a disfrutar del miedo, a
llorar y a reír, a amar esta vida, a echar de menos, a lamentar, a
decepcionarse, a caer una y otra vez, a empezar cada día, a levantarse, a
observar las vistas del otro lado, cuando lo consegues, a ser
derrotados, a sentirnos inútiles, a ganar batallas perdidas, a tener
recuerdos, a sentir con fuerza a pesar de la distancia pero aún así a
sentirnos vivos y a seguir adelanate.
Porque nadie dijo que la vida
fuese fácil, es más si te digo la verdad, nunca te terminas
acostumbrando a las caidas porque nunca te levantas igual, porque nos
ponemos metas y luchamos, luchamos, luchamos.
Aunque no lo creas
podemos dar mucho de nosotros, aún no he averiguado cuánto pero es una
de mis próximas metas, aunque en realidad ya estoy en ello y me va a
llevar su tiempo, pero ¿sabes qué es lo mejor? El camino, el camino
hasta la meta te hace fuerte y al final el haberlo conseguido solo es
una excusa para recorrer, para vivir y seguir, seguir, seguir.
Porque
aunque no lo creas podemos seguir adelante solo y unicamente porque
queremos arreglar nuestros fallos, porque queremos ser mejores, porque
queremos dejar de tropezar, por eso seguimos adelante porque las piedras
son las únicas que nos motivan para seguir adelante, para desear y para
soñar, soñar, soñar.
Y aunque no lo creas, espero que esto te haga sonreír porque los soñadores somos así soñamos y volamos...
Y
deseamos cambiar el mundo y cosas sin sentido que nos hacen felices,
deseamos rozar los sueños con los dedos y perdemos a solas la razón. Lo
hacemos porque luchamos contra la razón inentando cambiar la palabra
imposible, intenando hacer realidad lo imaginario. Y por eso nos
decidimos a hacerlo, a cumplir nuestros sueños, porque necesitamos
perder la razón de vez en cuando para crear sueños y metas, para soñar
más allá de lo real y saltarnos la barrera de lo imposible.
Te diré algo que quizá te haga sentir un cosquilleo.
Tu vida la decides tú, porque puedesde verdad, sólo hay que creer un poquito y sonreír y llorar, ¿por qué no?
Y hacer de tí lo que quieras, lo que más desees y hacerlo realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.