¿Qué harías si se te acabase la imaginación?
Al final del día el simple hecho de no derrumbarnos es suficiente motivo para celebrarlo. La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas cosas, Oh, mi yo, Oh mi vida? Respuesta, que estás aquí - que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso. Walt Whitman
viernes, 31 de agosto de 2012
Life isn't that easy.
Maldita sociedad que crea estereotipos y te hace ser alguien que no
quieres ser. Echar raices. No echar raices. ¿Qué eliges? Pero, ¿Qué te
asusta más? ¿Lo finito? ¿O lo infinito?
Other times.
Me gustaría haber vivido en otra época, donde los caballeros románticos
existiensen y no estuvieran en peligro de extinción, donde no estuviera
todo inventado o donde no pareciera que lo estuviese. En aquellos
tiempos en los que se valoraba todo y asistir a clase era algo único,
que supiéramos valorar lo que tenemos. En aquella época en la que se
daba todo por amor y había valor de decir las cosas a la cara. Donde
tenías que esperar con la emoción de que llegara alguna carta que te
contara las últimas noticias de tus queridos. Donde cada país era aún un
misterio y tenías que viajar para saber que el chocolate de suiza era
riquísimo o que la raza negra poseía un don privilegiado para el ritmo.
Donde pudiese haber tenido tiempo para arreglar, antes de que empezara,
el desastre al que estamos sometidos.
A veces lo básico pasa desapercibido.
Quizás nuestra especie sea así, y estemos destinados a destruirlo todo.
Pero, ¿no se puede ir en contra del destino?
Pero, ¿no se puede ir en contra del destino?
El mundo no ha parado ni un momento.
Y aún cada día aborrezco la monotonía, las personas que siguen sin
valorar las cosas, que no hacen nada por sí mismos, que no se atreven
con lo difícil y ven a el aventurero un suicida. Que reposan, no hacen
nada por moverse, piensan que son el centro del mundo, piensan que todo
será así de fácil, casi hecho, sin apenas esfuerzo y que cuando
realmente llegue el cambio, se preguntarán, ¿por qué a mí?¿Qué es lo que
he hecho? Nada, esa es la cuestión.
Los domingos me suelo jurar que cambiaré de vida.
Admiramos a los valientes, a aquellos que tienen autoestima, son capaces
de saber que pueden, de ver más allá. Decimos ojolá yo tuviera el
valor, ojalá yo pudiese... Cuando un niño es pequeño dibuja, imagina
crea inventa, y no sé por qué nos aventuramos a decir que no pinten el
cielo rojo o que los árboles son verdes, que no los coloreen amarillos.
Valiente tontería. Estamos quitandole autoridad, ellos imaginan su
propio mundo y así le hacemos seguir unas pautas, le establemcemos un
orden. Y llega el día en el que cuando nada de eso existe, no saben de
que color es el mar. No saben valerse por sí mismo, necesitan a alguien
que les guíe. Maldita sociedad que nos encierra, no dejandonos ser
libres, que nos agarra fuerte, que nos pone estereotipos y modelos
perfectos. Que establece lo bueno y lo malo, lo que está bien y lo que
no, las cosas valientes y las débiles, los guapos de los feos. Que nos
quita la imaginación, que nos impide seguir pauta alguna fuera de lo
establecido ,aquellas que están escritas en un papel.
Paradise.
A veces sientes que pasan los días y que todo va cada vez peor y si no
te das cuenta, ya se encargan las noticias de contartelo. Calentamiento
global, hambre, pobreza, corrupción, muertes, tristeza, odio,
deforestación, eigoismo... Lo peor esque tú piensas que lo puedes
arreglar, y eso en cierta parte no está mal, te anima, pero pasan los
días y nada cambia, es como si las horas pasaran sin tú poder darles
alcanze, es como si tuvieras que dedicar tu tiempo en cosas, que aunque
no son inútiles, no te llenan, no te hacen sentir mejor, no te hacen
sentir que estas ayudando, no te hacen poner tu grano de arena.
Y aún así te pasas noches estudiando, aunque sabes que a ti eso no te gusta, pero da igual, tú lo haces y lo sacas, pero en el fondo eso no te llena, no te llena una dichosa nota que te evalue, porque tú no necesitas eso, no necesitas que alguien te escriba lo que mereces, porque nadie sabe lo que mereces, eso lo descubres tú, con la vida, y te convences para que un número en un papel te sirva y para que te digan ! vaya que lista eres, eres perfecta, lo tienes todo!, te convences para que eso te siente bien, pero en realidad tienes ganas de decirles que paren, que tú no te sientes así, que te quda aún mucho para darlo todo, y que quieres más, que aspiras a mas que a un libro y millones de tareas, que quieres mas, que quieres pasar de los sueños a la realidad.
Y aún así te pasas noches estudiando, aunque sabes que a ti eso no te gusta, pero da igual, tú lo haces y lo sacas, pero en el fondo eso no te llena, no te llena una dichosa nota que te evalue, porque tú no necesitas eso, no necesitas que alguien te escriba lo que mereces, porque nadie sabe lo que mereces, eso lo descubres tú, con la vida, y te convences para que un número en un papel te sirva y para que te digan ! vaya que lista eres, eres perfecta, lo tienes todo!, te convences para que eso te siente bien, pero en realidad tienes ganas de decirles que paren, que tú no te sientes así, que te quda aún mucho para darlo todo, y que quieres más, que aspiras a mas que a un libro y millones de tareas, que quieres mas, que quieres pasar de los sueños a la realidad.
La felicidad solo es real cuando es compartida.
-¿Ves a esa chica de allí? ¿La conoces?
- Nunca antes la había visto.
-¿En serio? Es la misma de siempre, la de todas las tardes, la que espera el autobus mientras nosotros observamos el escaparate como dos bobos soñando que algun día tendremos nuestra querida bici de ensueño.
-¿Tú acaso la conoces?
-No, pero sueño con que sí. Sueño con que un día dejamos atrás nuestra insufrible rutina de ver como cada día todo esta más caro y nosotros cada vez tenemos menos. Sueño con hacer algo a nuestro alcanze, que no cueste dinero y estar fuera de mí por un instante y lanzarme y dicirle hola y conocerla.
-Y, ¿qué te hace pensar que será la mujer de tus sueños? ¿te crees que todo es tan fácil?
-¿Y por qué no? A veces pensamos que todo es mñas dificil de lo que es en realidad y que no puede estar a nuestro alcanze así por así. Algo me dice que es ella, que estamos como dos tontos viviendo nuestros días a casi 4 metros y sin saber que tal vez sea esa sensación que hace que pensemos que estamos destinados, la que convertirá el sueño en realidad.
- Nunca antes la había visto.
-¿En serio? Es la misma de siempre, la de todas las tardes, la que espera el autobus mientras nosotros observamos el escaparate como dos bobos soñando que algun día tendremos nuestra querida bici de ensueño.
-¿Tú acaso la conoces?
-No, pero sueño con que sí. Sueño con que un día dejamos atrás nuestra insufrible rutina de ver como cada día todo esta más caro y nosotros cada vez tenemos menos. Sueño con hacer algo a nuestro alcanze, que no cueste dinero y estar fuera de mí por un instante y lanzarme y dicirle hola y conocerla.
-Y, ¿qué te hace pensar que será la mujer de tus sueños? ¿te crees que todo es tan fácil?
-¿Y por qué no? A veces pensamos que todo es mñas dificil de lo que es en realidad y que no puede estar a nuestro alcanze así por así. Algo me dice que es ella, que estamos como dos tontos viviendo nuestros días a casi 4 metros y sin saber que tal vez sea esa sensación que hace que pensemos que estamos destinados, la que convertirá el sueño en realidad.
La felicidad solo es real cuando es compartida.
-¿Ves a esa chica de allí? ¿La conoces?
- Nunca antes la había visto.
-¿En serio? Es la misma de siempre, la de todas las tardes, la que espera el autobus mientras nosotros observamos el escaparate como dos bobos soñando que algun día tendremos nuestra querida bici de ensueño.
-¿Tú acaso la conoces?
-No, pero sueño con que sí. Sueño con que un día dejamos atrás nuestra insufrible rutina de ver como cada día todo esta más caro y nosotros cada vez tenemos menos. Sueño con hacer algo a nuestro alcanze, que no cueste dinero y estar fuera de mí por un instante y lanzarme y dicirle hola y conocerla.
-Y, ¿qué te hace pensar que será la mujer de tus sueños? ¿te crees que todo es tan fácil?
-¿Y por qué no? A veces pensamos que todo es mñas dificil de lo que es en realidad y que no puede estar a nuestro alcanze así por así. Algo me dice que es ella, que estamos como dos tontos viviendo nuestros días a casi 4 metros y sin saber que tal vez sea esa sensación que hace que pensemos que estamos destinados, la que convertirá el sueño en realidad.
- Nunca antes la había visto.
-¿En serio? Es la misma de siempre, la de todas las tardes, la que espera el autobus mientras nosotros observamos el escaparate como dos bobos soñando que algun día tendremos nuestra querida bici de ensueño.
-¿Tú acaso la conoces?
-No, pero sueño con que sí. Sueño con que un día dejamos atrás nuestra insufrible rutina de ver como cada día todo esta más caro y nosotros cada vez tenemos menos. Sueño con hacer algo a nuestro alcanze, que no cueste dinero y estar fuera de mí por un instante y lanzarme y dicirle hola y conocerla.
-Y, ¿qué te hace pensar que será la mujer de tus sueños? ¿te crees que todo es tan fácil?
-¿Y por qué no? A veces pensamos que todo es mñas dificil de lo que es en realidad y que no puede estar a nuestro alcanze así por así. Algo me dice que es ella, que estamos como dos tontos viviendo nuestros días a casi 4 metros y sin saber que tal vez sea esa sensación que hace que pensemos que estamos destinados, la que convertirá el sueño en realidad.
A veces no necesitamos un ¿qué tal todo? o ¿cómo lo llevas? Porque no
siempre creemos oportuno soltarlo todo ni contárselo a cualquiera. O
quizá no tengas nada que contar y simplemente quieras disfrutar del
momento, respirar y observarlo todo. A veces sólo necesitamos mirar por
la ventana cuando el sol te da en la cara y siente el calor, la
presencia y observar a la gente por la ventana, viendolas venir y
correr, o simplemnete dandose un paseo, preguntarte qué será de sus
vidas, y si están tan solo como tú, si han recibido una flor por san
valentin o si no son materialistas. A veces solo necesitas desconectar y
un chocolate caliente entre dos, y solo sorber a pequeños tragitos, sin
ni siquiera hablar solo sientiendo el calor, y olor del delicioso
chocolate. A veces no necesitas un no quiero que llores, o sonrie, yo
quiero que seas feliz. No, porque eso ya lo haces tú, ya te lo repites
por dentro ya lo tienes asumido. A veces solo necesitamos estar a solas e
imaginar que alguien nos abraza y que calla, solo sonrie y que conoce
cada rincon de tu cuerpo y tu mente, y calla porque sabe que te gusta
estar en silencio y disfrutar de los pequeños placeres. A veces solo
necesitamos sonreir y pensar en nuestras pequeñas estupideces y quizá
vivamos de eso, de pequeñas e inútiles tonterías que sin saber porque
nadie mas que tu mismo entiende y que de vez en cuando te gustaría que
alguien entendiese.
Vive tu vida al máximo, pero vívelo todo, no solo lo bueno.
Millones y millones de átomos nos rodean, nos froman, nos atrapan.
Infinitas estructuras formadas de millones de partículas, con diferentes
cargas, tamaños, combinaciones y nombres sin sentido. Infinitas
esstructuras ordenadas perfectamente, como libros sin polvo en una
biblioteca exquisita. Millones y millones de células, aparentemente sin
vida, pero con un interior perfecto, diseñado con todo detalle.
Partículas que lo forman todo, que nos forman. Capaces de diseñar un
cuerpo perfecto que consigue mantenernos con vida y que cumpla
detalladamente cada fnción. Algo minúsculo que forma algo inmenso. Algo
misterioso que nos da la vida, que nos crea como robots perfectos,que
nos fabrica a la precisa y justa medida al igual que se talla una
escultura. Y aún así fallamos, cometemos errores irreparables, odiamos y
fabricamos guerras. Somos tan imperfectos que no comprendemos que
estamos hechos de algo preciso y fabricado para no cometer errores.
Somos tan imperfectos que nos destruimos y no valoramos nuestro
exquisito sistema circulatorio, ni tan siquiera tomamos en serio a
nuestro cerebro. Quizá estemos destinados a ser así y quizá eso sea lo
mejor. Porque la perfección nos asusta, nos repele. Porque di todo fuera
perfecto, no sabríamos vivir.
We can work it out.
Y ves como la vida te desintegra sin apenas poder hacer nada para
evitarlo. Y te sientes húmedo, empapado en tus propias lágrimas, te
sientes inútil, detrás de todos esos grandiosos objetivos por cumplir,
detrás de esa inmensa lista de cosas por hacer, te sientes frágil, quizá
porque has deseado tanto algo que sientes que en cualquier pequeño
movimiento erroneo, todo se desmorona, se destroza, se acaba. Y en el
fondo sabes que sólo ha sido un mal día, que todo se arregla, que todo
se olvida, pero otra vez aparece el miedo, el que te hace dudar de ti
mismo, el que te plantea que alomejor el culpable de todos tus males
eres tú mismo, que el que está haciendo mal todo eres tú. Y eso asusta,
porque si pensabas que lo estabas haciendo todo bien, ahora ya no lo
sabes. Porque duele quete digan que lo haces mal, pero siempre podrás
cambiarlo. ¿Pero y si nadie te dice si lo haces mal o bien? ¿Y si lo
estabas haciendo mal todo el tiempo y si todo lo que piensas que es
bueno, no es así? Y eso asusta, de veras.
Siempre podrás observar la luna y llenarte de su luz y pensar en mí de vez en cuando, y si alguien te plantea alguna vez la bondad de la luna, no dediques ni un solo minuto en cuestionarlo, independientemente de si la luna es buena o mala, allí estaremos siempre tú y yo y nadie jamás podrá decir que lo que hacemos está mal o bien, porque nosotros somos lo únicos que lo sabremos de verdad.
Siempre podrás observar la luna y llenarte de su luz y pensar en mí de vez en cuando, y si alguien te plantea alguna vez la bondad de la luna, no dediques ni un solo minuto en cuestionarlo, independientemente de si la luna es buena o mala, allí estaremos siempre tú y yo y nadie jamás podrá decir que lo que hacemos está mal o bien, porque nosotros somos lo únicos que lo sabremos de verdad.
-Puede que incluso te llegue a sonar un pelín a cuento de hada, pero
estoy ahorrando. Sí, si, como lo oyes. ¿Para qué? - me dirás. Pues no lo
sé exactamente. Para la vida, para mis sueños, para el futuro, para mí,
para el mundo. Simplemente estoy ahorrando, no hay nada malo en ello.
Lo hago para soñar, para poder imaginar mi futuro perfecto, para ti o
para alguien que alomejor aún no conozco.
Sé el cambio que quieres ver en el mundo.
Hoy me he imginado escalando entre los preciosos restos de una antiguo
poblado, Machu Picchu. Y me he sorprendido a mí misma sonriendo e
invitándome a ir algún día. Aunque África sea mi mayor debilidad,
supongo que lo he hecho por probar algo nuevo o simplemente por imaginar
el escalofrio que me recorre el cuerpo cuando pienso en viajar, en
descubrir todos lo pequeños misterios que esconde la vida. No creas que
he perdido las esperanzas de ir a África, no puedo. Tengo asumido que lo
que anhelas con todo tu ser se cumple, y no porque puede que un día
aparezca por tu puerta si no porque tu corres, te derrumbas y empiezas
de cero si es necesario, porque tú lo buscas, lo buscas con fuerzas, tú
haces que se cumpla, eres tú. No es que sea optimista, esque lo tengo
grabado en el alma, me lo han ido tallando poco a poco, o alomejor lo
necesito tanto, necesito tanto creer que lo sueños si los persigues se
cumplen que no puedo permitirme el lujo de pensar lo contrario, porque
en el fondo se que no es verdad.
-Sé que el mundo no va a cambiar, pero aún así yo voy a intentar mejorarlo.
Así que no huyas de las causas perdidas. Yo he descubierto que siento debilidad por ellas, quizá porque yo también sea una de ellas. Porque a veces al final de todo el empeño no consigues nada y entonces te llegas a preguntar por qué no podrás conseguir una maldita cosa, conseguir avanzar, conseguir superarte, conseguir salir de ti misma. Y quizá nunca puedas y con el tiempo te consideres una causa perdida, pero seguirás un día tras otro, intentándolo, o almenos sientiendolo todo.
Nadie quiere ser un causa perdida, ni ayudarla porque para qué si no tiene solución ¿no? Pero si que se puede seguir, seguir adelante, reuniendo fuerzas, luchando, sonriendo, amando, sintiendo y de vez en cuando imaginarse en el sitio más remoto del mundo, haciendo cualquier cosa o todo lo que siempre has querido hacer, y sonreir aunque solo sea para demostrate que sí, que puedes olvidarte por un momento, que puedes volar, que de vez en cuando puedes escaparte y liberarte, que algunas vecesd puedes imaginarte las cosas tal y como las quieres.
-Sé que el mundo no va a cambiar, pero aún así yo voy a intentar mejorarlo.
Así que no huyas de las causas perdidas. Yo he descubierto que siento debilidad por ellas, quizá porque yo también sea una de ellas. Porque a veces al final de todo el empeño no consigues nada y entonces te llegas a preguntar por qué no podrás conseguir una maldita cosa, conseguir avanzar, conseguir superarte, conseguir salir de ti misma. Y quizá nunca puedas y con el tiempo te consideres una causa perdida, pero seguirás un día tras otro, intentándolo, o almenos sientiendolo todo.
Nadie quiere ser un causa perdida, ni ayudarla porque para qué si no tiene solución ¿no? Pero si que se puede seguir, seguir adelante, reuniendo fuerzas, luchando, sonriendo, amando, sintiendo y de vez en cuando imaginarse en el sitio más remoto del mundo, haciendo cualquier cosa o todo lo que siempre has querido hacer, y sonreir aunque solo sea para demostrate que sí, que puedes olvidarte por un momento, que puedes volar, que de vez en cuando puedes escaparte y liberarte, que algunas vecesd puedes imaginarte las cosas tal y como las quieres.
He contado con los dedos cuántas veces te has reido...
..y una mano me ha valido.
-Parece más canoso que de costumbre, ¿no crees?
-Supongo que será el paso del tiempo, que poco a poco está dejando huella en él.
-No pero míralo bien. Su piel está llena de pliegues que hace que sus facciones sean rígidas y serias, y él siempre ha sido un soñador, lleno de ilusión, un amante de la vida que a pesar de sus abundantes arrugas, su cara parecía un sueño seño de luz. Sus ojos son ahora dos pozos sin fondo, rodeados de unas hondas ojeras que los encarcelan, ahora sus ojos ya no son libres, viven prisioneros de sí mismos.
-Supongo que tienes razón, porque no puede envejecer tanto en tan poco tiempo, es como si hubiera avanzado en el tiempo...
-Mírale. Su alma está pidiendo a gritos que le liberen, que le llenen de sueños e ilusión otra vez, que le enseñen a ser feliz, que le ayunden a levantarse pero que alguien le abrace y permanezca a su lado en todo momento o si no que le dejen morir, que le quiten el dolor y la agonía, que deje de sentir, que desaparezca, que todo dejer de doler.
Mírale, su alma ha envejecido de repente, está cansada de tanto luchar... pero tú y yo no vamos a permitirlo, no vamos a dejar que se hunda, no podemos.
-Pero mírale, no tiene arreglo.
-¿Y tú que sabes? Deja de decir eso, no puedes decir que no tiene solución, no puedes quitarle la esperanza, no puedes matar la ilusión, se lo debemos, vamos a hacerlo por él.
-¿Y cómo?
-No lo sé ¿vale? Pero no vamos a dejarlo ahí tirado. No, no podemos. No puedo. Se lo debemos, él nos a enseñado a amar la vida y comprenderla un poquito más. Él nos ha enseñado a levantarnos, él nos ha enseñado sentir, a sonreir... Se lo debemos y vamos a hacerlo de la mejor manera, vamos a hacerle sentir que no está solo, y que de vez en cuando hay alguien que espontáneamente te salva la vida, vamos a hacerle ver que es posible que tus deseos se cumplan, tal y como él nos ha hecho creer.
-Parece más canoso que de costumbre, ¿no crees?
-Supongo que será el paso del tiempo, que poco a poco está dejando huella en él.
-No pero míralo bien. Su piel está llena de pliegues que hace que sus facciones sean rígidas y serias, y él siempre ha sido un soñador, lleno de ilusión, un amante de la vida que a pesar de sus abundantes arrugas, su cara parecía un sueño seño de luz. Sus ojos son ahora dos pozos sin fondo, rodeados de unas hondas ojeras que los encarcelan, ahora sus ojos ya no son libres, viven prisioneros de sí mismos.
-Supongo que tienes razón, porque no puede envejecer tanto en tan poco tiempo, es como si hubiera avanzado en el tiempo...
-Mírale. Su alma está pidiendo a gritos que le liberen, que le llenen de sueños e ilusión otra vez, que le enseñen a ser feliz, que le ayunden a levantarse pero que alguien le abrace y permanezca a su lado en todo momento o si no que le dejen morir, que le quiten el dolor y la agonía, que deje de sentir, que desaparezca, que todo dejer de doler.
Mírale, su alma ha envejecido de repente, está cansada de tanto luchar... pero tú y yo no vamos a permitirlo, no vamos a dejar que se hunda, no podemos.
-Pero mírale, no tiene arreglo.
-¿Y tú que sabes? Deja de decir eso, no puedes decir que no tiene solución, no puedes quitarle la esperanza, no puedes matar la ilusión, se lo debemos, vamos a hacerlo por él.
-¿Y cómo?
-No lo sé ¿vale? Pero no vamos a dejarlo ahí tirado. No, no podemos. No puedo. Se lo debemos, él nos a enseñado a amar la vida y comprenderla un poquito más. Él nos ha enseñado a levantarnos, él nos ha enseñado sentir, a sonreir... Se lo debemos y vamos a hacerlo de la mejor manera, vamos a hacerle sentir que no está solo, y que de vez en cuando hay alguien que espontáneamente te salva la vida, vamos a hacerle ver que es posible que tus deseos se cumplan, tal y como él nos ha hecho creer.
Regala, es la forma más estupida de sentirse feliz, pero hazlo.
-¿Por qué lo das todo? Quiero decir que me parece bien, pero miráte
nadie te devuelve ni una sola gota de lo que regalas, no se merecen nada
de ti, olvídales, quedatelo todo, regalatelo a ti.
-No lo hago por ellos, no soy tan buena como crees, lo hago por mí, para mi estúpida felicidad, para sentirme realizada, para... Todo el mundo me lo dice y nunca lo entienden, nunca me entienden... pero, ¿quién va a entender a un alma perdida que va regalando sin sentido?
-No te entienden, no saben lo que es sacrificarse, por eso no te valoran. A mi me parece bien lo que haces, de verdad, pero no les des nada si no te valoran, no lo hagas...
-Quizás tengas razón, pero ¿sabes? ¿Te acuerdas de todo eso que nos decían cuando éramos pequeños? Eso que nos decían que había que compartir con los demás aunque no nos cayesen bien. Pues aquellos niños que se lo tomaban al pie de la letra, una vez que aprendían que significaba compartir, compartían. Y bien que lo hacían y a su mayor enemigo, ese que le quitaba los lápices de colores, también le daba, con él también compartía, porque no había distinciones, no había niños que se lo merecían o que no. Simplemente compartía con todos y, ¿qué recibía él a cambio? Probablemente nada, o alomejor algun trozo de merienda de aquel que se portaba mejor con él, pero eso no importaba, compartir era lo que le habían enseñado a hacer y lo demás poco le importaba... Era mejor quedarse sin nada a tenerlo todo estando solo.
Puede que las cosas hayan cambiado un poco, lo sé. Ahora si compartes, todos se aprovechan de ti y sigues estando solo. Ahora hasta las peores personas están mas acompañadas que tú. Pero hay algo que no me gustaría cambiar, eso de no hacer distinciones. ¿Tú realmente sabes quién merece recibir y quien no? Quizás algun día habran los ojos y ¿quien sabe? quizás se acuerden de todo lo que recibieron y quizás se den cuenta de que no se lo merecieron, pero les abrirá los ojos, el hecho de no haber merecido algo, o tal vez el sentimiento de regalar todo lo que han recibido, de enseñarle a los demás todo lo que han aprendido les hará regalar,¿no sería bonito que regalara a todos? ¿no sería bonito que ensañara todo lo que ha aprendido a todos...?
-No lo hago por ellos, no soy tan buena como crees, lo hago por mí, para mi estúpida felicidad, para sentirme realizada, para... Todo el mundo me lo dice y nunca lo entienden, nunca me entienden... pero, ¿quién va a entender a un alma perdida que va regalando sin sentido?
-No te entienden, no saben lo que es sacrificarse, por eso no te valoran. A mi me parece bien lo que haces, de verdad, pero no les des nada si no te valoran, no lo hagas...
-Quizás tengas razón, pero ¿sabes? ¿Te acuerdas de todo eso que nos decían cuando éramos pequeños? Eso que nos decían que había que compartir con los demás aunque no nos cayesen bien. Pues aquellos niños que se lo tomaban al pie de la letra, una vez que aprendían que significaba compartir, compartían. Y bien que lo hacían y a su mayor enemigo, ese que le quitaba los lápices de colores, también le daba, con él también compartía, porque no había distinciones, no había niños que se lo merecían o que no. Simplemente compartía con todos y, ¿qué recibía él a cambio? Probablemente nada, o alomejor algun trozo de merienda de aquel que se portaba mejor con él, pero eso no importaba, compartir era lo que le habían enseñado a hacer y lo demás poco le importaba... Era mejor quedarse sin nada a tenerlo todo estando solo.
Puede que las cosas hayan cambiado un poco, lo sé. Ahora si compartes, todos se aprovechan de ti y sigues estando solo. Ahora hasta las peores personas están mas acompañadas que tú. Pero hay algo que no me gustaría cambiar, eso de no hacer distinciones. ¿Tú realmente sabes quién merece recibir y quien no? Quizás algun día habran los ojos y ¿quien sabe? quizás se acuerden de todo lo que recibieron y quizás se den cuenta de que no se lo merecieron, pero les abrirá los ojos, el hecho de no haber merecido algo, o tal vez el sentimiento de regalar todo lo que han recibido, de enseñarle a los demás todo lo que han aprendido les hará regalar,¿no sería bonito que regalara a todos? ¿no sería bonito que ensañara todo lo que ha aprendido a todos...?
:)
Dicen que las cosas buenas llegan cuando menos te lo esperas, cuando
menos te lo imaginas, cuando ya habías olvidado qué es algo bueno. Yo
creo que, a veces presientes cuando va a llegar, o simplemente lo deseas
tanto que te da la sensación de que algo bueno está a punto de pasar,
aunque luego no pase. Simplemente te llega, sonríes y piensas ¿por qué
no? Y es como la sensación al terminar una canción, la sensación de que
no podrías haber puesto un final mejor, porque no hay ninguna otra frase
que te guste más que esa, y puede que despues a nadie le guste, pero tú
te sientes bien, te sientes realizada, te sientes tú... Pues lo mismo
pasa. Puede que creas que en realidad haya sido solo una obsesión pero
tú te sientes bien, te llenas de esperanzas, empiezas a hacer todo bien,
te elevas aunque en realidad no te pasa nada bueno, tu propio ser lo
fabrica, lo busca lo atrae. Y puede que cuando te llegue algo bueno
pienses que era verdad, que ese presentimiento se ha cumplido, pero en
el fondo sabes que has sido tú, que te has engañado para poner todas tus
fuerzas, que has sido tú el que ha hecho que todas las cosas buenas
vengan a ti, que has sido tú el que estabas haciendo cosas buenas...
Que sigamos siendo socios en lo de soñar despierto...
-Que porque no merezca la pena no significa que no puedas darlo todo.
Que a quien no merezca nada, no significa que no puedas regalarle. Que
no hace falta recibir para dar. Que ahí está la magia, que no podemos
pensar siempre en nosotros, que a todos nos gusta que nos alegren el día
espontáneamente, alguien a quien ni siquiera conocemos, pero que nos
regalen, que lo den todo por nosotros. ¿Crees que nosotros le hemos dado
algo? En absoluto, es puro amor, es pura tristeza, pura consolación. Es
magia.
Que si no lo haces tú, ¿quién si no?
Que si no lo haces tú, ¿quién si no?
Siempre nos quedarán los recuerdos.
Querido mundo:
Cuando todo se va sin motivos, sientes rabia. Rabia por no poder entender lo que pasa, rabia por querer hacer algo y no poder, rabia por ti mismo... Pero nunca hacia la otra persona, al menos yo no. Te dices a ti mismo que también tendrás sus razones pero te da rabia, rabia de no saberlas, rabia de no saber si la culpa es tuya. Y despúes cuando te das cuenta de que no puedes hacer nada, te relajas, te olvidas por unos días,te ausentas. Pero nunca termina ahí, después de esa indiferencia viene la melancolía, te acuerdas de todo los momentos, de todo. Y te echas la culpa de todo lo que pasó, aún sin entender cómo fue. Pero aún así, no puedes odiar a nadie, al menos yo no puedo. Por eso a veces tienes que planterte dejar de echar raíces, dejar de establecerte...
Quizá debería empezar a sentir rencor, odio o indiferencia. Podría simplemente para protegerme.
Pero no me gusta la sed de venganza, de verdad que no la soporto, te vuelve ciego, ignorante, incomprensible y terminas destruyendolo todo, sin motivos provocando que cada vez más gente recurra al odio.
Pero. ¿sabes qué?
El scout es amigo de todos y hermano de cualquier otro scout.
Deberías recordar eso más a menudo.
Puede que parezca una tontería y probablemente lo sea, pero es lo que me mantiene viva.
Cuando todo se va sin motivos, sientes rabia. Rabia por no poder entender lo que pasa, rabia por querer hacer algo y no poder, rabia por ti mismo... Pero nunca hacia la otra persona, al menos yo no. Te dices a ti mismo que también tendrás sus razones pero te da rabia, rabia de no saberlas, rabia de no saber si la culpa es tuya. Y despúes cuando te das cuenta de que no puedes hacer nada, te relajas, te olvidas por unos días,te ausentas. Pero nunca termina ahí, después de esa indiferencia viene la melancolía, te acuerdas de todo los momentos, de todo. Y te echas la culpa de todo lo que pasó, aún sin entender cómo fue. Pero aún así, no puedes odiar a nadie, al menos yo no puedo. Por eso a veces tienes que planterte dejar de echar raíces, dejar de establecerte...
Quizá debería empezar a sentir rencor, odio o indiferencia. Podría simplemente para protegerme.
Pero no me gusta la sed de venganza, de verdad que no la soporto, te vuelve ciego, ignorante, incomprensible y terminas destruyendolo todo, sin motivos provocando que cada vez más gente recurra al odio.
Pero. ¿sabes qué?
El scout es amigo de todos y hermano de cualquier otro scout.
Deberías recordar eso más a menudo.
Puede que parezca una tontería y probablemente lo sea, pero es lo que me mantiene viva.
Mundo enfermo terminal.
Querido mundo:
Hoy me he despertado con un pequeño toque especial, no raro, simplemente diferente. Verás he decidido que me quedo, que no me cambio de mundo. ¿Por que? Aún no lo tengo muy claro, pero siento que tengo que quedarme, algo me llama, me atrae. Quizá sea el precioso mundo que hay detrás del ruido de las grúas y de las grandes y laberínticas cuidades, o tal vez sea el amor escondido detrás de tanto odio, ese que me hipnotiza y que algunas personas están decididas a regalar. Alomejor es por eso, por el temor a la pérdida de las cosas bonitas o simplemente me quede por la satisfacción de la búsqueda de estas. Ya lo iré averinguando.
Hoy me he levantado con un toque especial, he decidido no dejar nunca mis sueños atrás, pase lo que pase. Porque el truco está en hacer lo que uno quiere, lo que uno desea conseguir y aprender a ser fuerte ante todo aunque el dolor nos queme por dentro. Y mideo, por supuesto. El miedo no va a faltar, el miedo a caer y a perderlo todo, el miedo a estar solo, el miedo al fracaso. Pero eso es parte de este mundo, y yo he decidio quedarme, respetando a todos y asumiendo todo. Puedes alegrarte por mi si quieres o no. La magia está en alegrarse por uno mismo y en quererse poquito a poco. Puede que me quede por mi misma o quizá no solo por mí, sino por todos, por todo, por ti.
Hoy me he despertado con un pequeño toque especial, no raro, simplemente diferente. Verás he decidido que me quedo, que no me cambio de mundo. ¿Por que? Aún no lo tengo muy claro, pero siento que tengo que quedarme, algo me llama, me atrae. Quizá sea el precioso mundo que hay detrás del ruido de las grúas y de las grandes y laberínticas cuidades, o tal vez sea el amor escondido detrás de tanto odio, ese que me hipnotiza y que algunas personas están decididas a regalar. Alomejor es por eso, por el temor a la pérdida de las cosas bonitas o simplemente me quede por la satisfacción de la búsqueda de estas. Ya lo iré averinguando.
Hoy me he levantado con un toque especial, he decidido no dejar nunca mis sueños atrás, pase lo que pase. Porque el truco está en hacer lo que uno quiere, lo que uno desea conseguir y aprender a ser fuerte ante todo aunque el dolor nos queme por dentro. Y mideo, por supuesto. El miedo no va a faltar, el miedo a caer y a perderlo todo, el miedo a estar solo, el miedo al fracaso. Pero eso es parte de este mundo, y yo he decidio quedarme, respetando a todos y asumiendo todo. Puedes alegrarte por mi si quieres o no. La magia está en alegrarse por uno mismo y en quererse poquito a poco. Puede que me quede por mi misma o quizá no solo por mí, sino por todos, por todo, por ti.
¿Quién te recuerda que no estás sola?
Querido mundo:
Dejemos de hablar de corazones vacíos, me duele demasiado. Me decepciona, me duele tanto...
Es increíble la cantidad de odio que podemos llegar a tener, lo mucho que podemos destruir. Parezco diferente. Entiéndeme, no es fácil sentir lo que yo siento. Verás, no va a ser fácil contarlo. ¿Puedes no odiar a las personas que desean lo peor de ti? Lo que quiero decir es que no puedo dañar a nadie, no puedo dejar de perdonarlos involuntariamente, no puedo, va en contra de mí. Ya lo sé, te pareceré una enferma y me dirás que a todo el mundo le gusta la sed de venganza. Pero es que por mucho que he intentado convencerme, no veo nada de provecho en ello. Te cuento todo esto porque es que estoy perdiendo mi libertad. Sí, sí, como lo oyes. ¿Y tiene algo que ver? Por su puesto. Como ya te he mencionado, el odio me puede, no puedo soportarlo y entonces llámame egoista si quieres huyo de él, me escondo, intento evitarlo. Y eso me quita la libertad. Eso me limita exactamente las cosas y los lugares en donde puedo estar. ¿Se puede decir que me estoy encadenando? Puede que sí, pero yo no lo veo así, más bien me estoy cuidando, me estoy protegiendo.
Este mundo es tan loco, ¿verdad? No voy a permitir que me quiten la libertad, es algo que es imprescindible para mí. Me voy a enfrentar al odio, intentando que me dañe lo más mínimo, intentando protegerme. Y puede que nunca lo consiga, pues si te digo la verdad, no sé nada sobre esos sentimientos, pero tendré mi libertad y puede que me haga un poco de daño, pero tranquilo me terminaré acostumbrando a ello, no todo puede ser bueno. Y me dirás, !qué locura! Y te daré la razón, lo es. Pero tendré fuerzas, porque no estoy sola, te tengo a ti, tengo el ardiente deseo de quitar el odio de tu vida, tengo amor, me tengo a mí. Por mucho mal que me hagas, nunca voy a llegar a odiarte, ni siquiera a querer vengarme. Tú solo escuchame de vez en cuando, riéte un poquito de mí, y recuerdame que no estoy sola de vez en cuando, voy a necesitarte a mi lado.
Cuídate.
Dejemos de hablar de corazones vacíos, me duele demasiado. Me decepciona, me duele tanto...
Es increíble la cantidad de odio que podemos llegar a tener, lo mucho que podemos destruir. Parezco diferente. Entiéndeme, no es fácil sentir lo que yo siento. Verás, no va a ser fácil contarlo. ¿Puedes no odiar a las personas que desean lo peor de ti? Lo que quiero decir es que no puedo dañar a nadie, no puedo dejar de perdonarlos involuntariamente, no puedo, va en contra de mí. Ya lo sé, te pareceré una enferma y me dirás que a todo el mundo le gusta la sed de venganza. Pero es que por mucho que he intentado convencerme, no veo nada de provecho en ello. Te cuento todo esto porque es que estoy perdiendo mi libertad. Sí, sí, como lo oyes. ¿Y tiene algo que ver? Por su puesto. Como ya te he mencionado, el odio me puede, no puedo soportarlo y entonces llámame egoista si quieres huyo de él, me escondo, intento evitarlo. Y eso me quita la libertad. Eso me limita exactamente las cosas y los lugares en donde puedo estar. ¿Se puede decir que me estoy encadenando? Puede que sí, pero yo no lo veo así, más bien me estoy cuidando, me estoy protegiendo.
Este mundo es tan loco, ¿verdad? No voy a permitir que me quiten la libertad, es algo que es imprescindible para mí. Me voy a enfrentar al odio, intentando que me dañe lo más mínimo, intentando protegerme. Y puede que nunca lo consiga, pues si te digo la verdad, no sé nada sobre esos sentimientos, pero tendré mi libertad y puede que me haga un poco de daño, pero tranquilo me terminaré acostumbrando a ello, no todo puede ser bueno. Y me dirás, !qué locura! Y te daré la razón, lo es. Pero tendré fuerzas, porque no estoy sola, te tengo a ti, tengo el ardiente deseo de quitar el odio de tu vida, tengo amor, me tengo a mí. Por mucho mal que me hagas, nunca voy a llegar a odiarte, ni siquiera a querer vengarme. Tú solo escuchame de vez en cuando, riéte un poquito de mí, y recuerdame que no estoy sola de vez en cuando, voy a necesitarte a mi lado.
Cuídate.
Been waiting for a dream to seep into my blinds.
Estoy atrapada, este mundo no es para mí. ¿Quién a pensado en un momento
en lo que esta haciendo? ¿Quién piensa que lo que hace puedo doler?
¿Quién es incapaz de hacer daño? ¿Quién se siente mal sin tener la
culpa? ¿Quién se preocupa por este mundo? ¿A quién le importa algo de
verdad? ¿Quién lo daría todo por alguien? ¿Quién está deseando que le
den un poco de amor? ¿Quién se siente solo en medio de un millón de
gente? ¿Quién echa de menos a todas horas? ¿Quién es capaz de hacerse
daño a sí mismo? ¿Quién lo da todo por no perder las esperanzas?
¿Quién? Nadie. A nadie le importa nada. Ya no sentimos, ya no nos duele
nada, ya todo nos da igual.
Y yo necesito sentir, ¿quién está dispuesto a dejarlo todo y volver a empezar?
Y yo necesito sentir, ¿quién está dispuesto a dejarlo todo y volver a empezar?
-Y es que se ha quedado inmovil, ya no escribe, ya no siente. ¿Se habrá quedado sin ideas?
-No lo creo. Más bien todo lo contrario. Creo que tiene demasiado en la cabeza, creo que tanto tiempo libre le viene mal. Tiene tanto en que pensar, que se le agolpan los pensamientos y entonces ya no sabe de que escribir.
-Pero mírala, esta tan sola y tan inmersa en sus fantasías, es como si viviera en un mundo aparte.
-Quizá tengas razón. Pero sus fantasías son como una pequeña ayuda para calmar sus pensamientos, para ponerlos en orden. Pero lamentablemente eso no le va a servir de nada, necesita soltarlo, contarselo a alguien, o quizá escribirlo.
-¿Cómo va a escribir eso? ¿Quién puede escribir de todo y de nada a la vez?
-No lo creo. Más bien todo lo contrario. Creo que tiene demasiado en la cabeza, creo que tanto tiempo libre le viene mal. Tiene tanto en que pensar, que se le agolpan los pensamientos y entonces ya no sabe de que escribir.
-Pero mírala, esta tan sola y tan inmersa en sus fantasías, es como si viviera en un mundo aparte.
-Quizá tengas razón. Pero sus fantasías son como una pequeña ayuda para calmar sus pensamientos, para ponerlos en orden. Pero lamentablemente eso no le va a servir de nada, necesita soltarlo, contarselo a alguien, o quizá escribirlo.
-¿Cómo va a escribir eso? ¿Quién puede escribir de todo y de nada a la vez?
Desde lo alto de un avión el mundo se ve diferente. Es como cuando somos
pequeños y observamos un globo terráqueo. Todo nos parece enorme
comparado con el diminuto punto en el que nos aseguran que estamos
nosotros ahora mismo. Se ve la inmensidad de los lagos y el cielo azul.
Los gigantescos coches y camiones ahora son como pequeñas hormigas e
insectos. Se ve todo diferente.
Por eso cuando bajas y vuelves a ver todo normal, te das cuenta de la importancia de cada persona.
Cuando has visto algo tan hermoso y sabes que poco a poco lo estamos disipando, te das cuenta de que todo esta unido, de que todos nosotros, cada pequeña persona que se divisa desde el cielo es una pequeña parte del mundo. Cada planta, animal y ser vivo.
Porque cuando un rascacielos te parece una pequeña piedra en el campo, los problemas parecen más pequeños.
Pero cuando bajas y ves que el rascacielos apenas tiene final, ahí es cuando te das cuenta de todo. De que este mundo es algo grande que tenemos, de que no seríamos nada sin él, de que cada pequeña y diminuta parte es importante.
Por eso cuando bajas y vuelves a ver todo normal, te das cuenta de la importancia de cada persona.
Cuando has visto algo tan hermoso y sabes que poco a poco lo estamos disipando, te das cuenta de que todo esta unido, de que todos nosotros, cada pequeña persona que se divisa desde el cielo es una pequeña parte del mundo. Cada planta, animal y ser vivo.
Porque cuando un rascacielos te parece una pequeña piedra en el campo, los problemas parecen más pequeños.
Pero cuando bajas y ves que el rascacielos apenas tiene final, ahí es cuando te das cuenta de todo. De que este mundo es algo grande que tenemos, de que no seríamos nada sin él, de que cada pequeña y diminuta parte es importante.
Don't carry the world up on your shoulders.
Mi truco es quedarme con la parte buena de las cosas malas. Supongo que así se hace todo menos doloroso.
¿Pero las cosas malas tienen parte buena? Eso es lo difícil, encontrarlas.
Sinceramente yo he optado por no buscarlas porque creo que no se me da muy bien. Sin embargo, no me he rendido, yo en vez de eso, imagino la parte buena, la intento hacer realidad, intento que la parte buena sea más grande que la mala, intento arreglar un poco las cosas. No os confundais, yo también soy egoista pero supongo que intento que las cosas sean mejores para reducir el dolor, el miedo. Puede que también quiera ayudar, que en el fondo lo desee, desee ayudar a la gente y quitar la parte mala de sus vidas, pero me cuesta, me va a costar su tiempo.
-¿Cómo se ve la parte buena de las cosas malas?
-Pues en un día lluvioso y deprimente, ¿tu dónde verías la parte buena?
-En ningún sitio.
-Bueno pues eso, imagíatelo. Puede que esas nubes solo le estén dando un pequeño respiro al sol y gracias a ellas puedes sentir los rayos en tu piel o alomejor el campo estaría de ese color marrón seco que tan poco te gusta si de vez en cuando no lloviera.
-¿A sí? ¿Y qué tiene de bueno que millones de personas pasen hambre?
- Que quizá podríamos visitar África y encontrar un ayudarles, o darle una lección a todo el mundo y hacerle aprender valores.
-Puede que tengas razón, pero sabes que eso pude ser muy difícil...
- Lo sé, pero por lo menos sabemos que hay una pequeña parte buena detrás de todo esto.
-!Qué valiente eres!
-Ni un poquito. Te confesaré una cosa. Cuando veo las noticias y escucho todo los desastres y cosas malas que ocurren, salgo corriendo y me escondo en algun lugar. Tengo miedo, por eso lo hago. Tengo miedo a las cosas malas.
¿Pero las cosas malas tienen parte buena? Eso es lo difícil, encontrarlas.
Sinceramente yo he optado por no buscarlas porque creo que no se me da muy bien. Sin embargo, no me he rendido, yo en vez de eso, imagino la parte buena, la intento hacer realidad, intento que la parte buena sea más grande que la mala, intento arreglar un poco las cosas. No os confundais, yo también soy egoista pero supongo que intento que las cosas sean mejores para reducir el dolor, el miedo. Puede que también quiera ayudar, que en el fondo lo desee, desee ayudar a la gente y quitar la parte mala de sus vidas, pero me cuesta, me va a costar su tiempo.
-¿Cómo se ve la parte buena de las cosas malas?
-Pues en un día lluvioso y deprimente, ¿tu dónde verías la parte buena?
-En ningún sitio.
-Bueno pues eso, imagíatelo. Puede que esas nubes solo le estén dando un pequeño respiro al sol y gracias a ellas puedes sentir los rayos en tu piel o alomejor el campo estaría de ese color marrón seco que tan poco te gusta si de vez en cuando no lloviera.
-¿A sí? ¿Y qué tiene de bueno que millones de personas pasen hambre?
- Que quizá podríamos visitar África y encontrar un ayudarles, o darle una lección a todo el mundo y hacerle aprender valores.
-Puede que tengas razón, pero sabes que eso pude ser muy difícil...
- Lo sé, pero por lo menos sabemos que hay una pequeña parte buena detrás de todo esto.
-!Qué valiente eres!
-Ni un poquito. Te confesaré una cosa. Cuando veo las noticias y escucho todo los desastres y cosas malas que ocurren, salgo corriendo y me escondo en algun lugar. Tengo miedo, por eso lo hago. Tengo miedo a las cosas malas.
Si puedes definir el odio y el amor...
Las personas hacen daño. Te rompen sueños, los deshacen y los queman. Te
rompe el alma y el corazón. Y entonces sientes como en tu interior algo
no cuadra, algo inmenso que antes te daba el sentido a la vida, ahora
arde. ¿A quién le importa cuánto sufras?
Al final, terminas por seguir tu camino, sola como siempre, por que al fin y al cabo, las calles de la ciudad son las únicas que saben escucharte. Y empiezas de nuevo, a crear sueños, a ensachar tu corazón, a volver a querer a las personas, a regalar sonrisas. Y te das cuenta de lo injusta que es la vida. De que no es justo que te rompan en dos, no es justo que se olviden de ti y de que tengas que superarlo sola. Y como siempre empiezas a buscar caras a las que ayudar, eso te reconforta, saber que en el mundo existe un poco de amor. Porque aunque lo intentes, no paras de sentirlo todo, no paras de entristecerte al ver como cadía somo más y más egoistas y rompemos más y más vidas.
Te aseguro que te llegerá, si eres como yo, que habrá momentos que tu sola te romperás el corazón, solo para salvar el de otros. Que te hundirás a ti misma para darlo todo y que tendrás que volver a superarlo tu sola, enfrentarte al dolor. ¿Cómo parar todo esto, parar de hacerte daño? Te preguntarás. Y sinceramente no vas a poder, porque el sentimiento es enorme y lo darás todo por hacerle ver al mundo y a las personas que no están solas. Pero lo peor de todo, es que pocas veces se darán cuenta de lo mucho que hiciste por ellas.
Y entonces te volverás a hundir en ti misma, sola en este inmenso mundo y aún así volverás a ayudarlos una y otra vez.
-Hace tiempo que no observaba la luna. A veces me imagino que vuelo y que puedo senterme en su regazo para las noches. Es tan serena y tranquila que parece que puede calmar el dolor.
-Entonces abrázame fuerte y no pares de mirarla. Esta noche toca ser feliz.
Al final, terminas por seguir tu camino, sola como siempre, por que al fin y al cabo, las calles de la ciudad son las únicas que saben escucharte. Y empiezas de nuevo, a crear sueños, a ensachar tu corazón, a volver a querer a las personas, a regalar sonrisas. Y te das cuenta de lo injusta que es la vida. De que no es justo que te rompan en dos, no es justo que se olviden de ti y de que tengas que superarlo sola. Y como siempre empiezas a buscar caras a las que ayudar, eso te reconforta, saber que en el mundo existe un poco de amor. Porque aunque lo intentes, no paras de sentirlo todo, no paras de entristecerte al ver como cadía somo más y más egoistas y rompemos más y más vidas.
Te aseguro que te llegerá, si eres como yo, que habrá momentos que tu sola te romperás el corazón, solo para salvar el de otros. Que te hundirás a ti misma para darlo todo y que tendrás que volver a superarlo tu sola, enfrentarte al dolor. ¿Cómo parar todo esto, parar de hacerte daño? Te preguntarás. Y sinceramente no vas a poder, porque el sentimiento es enorme y lo darás todo por hacerle ver al mundo y a las personas que no están solas. Pero lo peor de todo, es que pocas veces se darán cuenta de lo mucho que hiciste por ellas.
Y entonces te volverás a hundir en ti misma, sola en este inmenso mundo y aún así volverás a ayudarlos una y otra vez.
-Hace tiempo que no observaba la luna. A veces me imagino que vuelo y que puedo senterme en su regazo para las noches. Es tan serena y tranquila que parece que puede calmar el dolor.
-Entonces abrázame fuerte y no pares de mirarla. Esta noche toca ser feliz.
Miedo, a tenerte que olvidar.
La soledad se cuela por cada rincón de tu alma y nadie hace nada por evitarlo. Te llena de frío, de tristeza, de vacío.
Y esque estamos rodeados de tanta gente pero tan solos..
¿Por qué no podemos ser menos egoistas?
¿Por qué no podemos entregarnos, y darlo todo?
Podríamos intentar por un momento en abrazar a los demás, cuando la tristeza les invade, en abrazarles el corazón, en tenderle la mano, y ayudarles en esos pequeños detalles, hacerle saber que no está solo.
Podríamos hacer todo eso sin pensar ni un solo momento en nostros, en nuestra felicidad...
La soledad se cuela por cada rincón de tu alma, y desgraciadamente, rara vez recibirás un abrazo para calmar el frío.
-Abrázame fuerte, no me sueltes.
-¿Por qué quieres que te abrace? Tu odias los abrazos.
-Y estaba muy confundida.
-¿Por qué?
-Porque si me abrazas fuerte, puedo sentir tu corazón más cerca y probablemente tú no lo sepas pero si cierras los ojos y dejas que el calor inunde tu piel, sientes como la tristeza se evapora unos segundos y tus miedos sean sólo pequeños puntos en el horizonte.
Y esque estamos rodeados de tanta gente pero tan solos..
¿Por qué no podemos ser menos egoistas?
¿Por qué no podemos entregarnos, y darlo todo?
Podríamos intentar por un momento en abrazar a los demás, cuando la tristeza les invade, en abrazarles el corazón, en tenderle la mano, y ayudarles en esos pequeños detalles, hacerle saber que no está solo.
Podríamos hacer todo eso sin pensar ni un solo momento en nostros, en nuestra felicidad...
La soledad se cuela por cada rincón de tu alma, y desgraciadamente, rara vez recibirás un abrazo para calmar el frío.
-Abrázame fuerte, no me sueltes.
-¿Por qué quieres que te abrace? Tu odias los abrazos.
-Y estaba muy confundida.
-¿Por qué?
-Porque si me abrazas fuerte, puedo sentir tu corazón más cerca y probablemente tú no lo sepas pero si cierras los ojos y dejas que el calor inunde tu piel, sientes como la tristeza se evapora unos segundos y tus miedos sean sólo pequeños puntos en el horizonte.
Carpe diem.
Si hay una cosa de la que de verdad estoy segura es que quiero
aprovechar cada minuto, saborearlos, quiero darlo todo, el máximo,
quiero hacer feliz a los demás, hacerle la vida más fácil y viajar a
África algun día. Quiero ayudar en todo lo que me sea posible, quiero
sentirme útil, quiero luchar con fuerzas y alcanzar mis metas. Quiero
salvar vidas y donar sangre, quiero también ser uno más y aportar mi
pequeño grano de arena. Quiero bailar y dar vueltas, quiero sentirlo
todo y llenarme de sonrisas por las mañanas. Quiero vivir la vida y
aprender de los errore, y escribir un libro.
Si hay una cosa de la que estoy completamente segura es de que quiero hacer algo por este mundo.
¿Cambiar el mundo?
Puede que en el fondo estemos chiflados, y querramos cosas imposibles. ¿Qué se pierde por intentarlo?
Si hay una cosa de la que estoy completamente segura es de que quiero hacer algo por este mundo.
¿Cambiar el mundo?
Puede que en el fondo estemos chiflados, y querramos cosas imposibles. ¿Qué se pierde por intentarlo?
Le voy a cobrar a tus labios tus miradas.
-Eh, estoy aquí, no tengas miedo.
-Vete, no vas a entender nada, no vas a entenderme...
-No. Voy a quedarme porque la soledad nos hace sufrir y no voy a permitir que esta noche te haga daño nada ni nadie. No. Voy a quedarme aquí a tu lado, pase lo que pase.
-No vas a entender nada...
-En ese caso necesitarás fuerzas ¿no? Porque es duro que no te entiendan ¿verdad? Voy a quedarme aquí, a tu lado, todo el tiempo que haga falta. Aunque no quieras hablar, aunque no te entiendas ni a ti misma. Da igual, yo estaré en silencio, sin hablar, ni siquiera te preguntaré nada.
-¿Por qué haces todo esto? No lo entiendo.
-Porque nunca nadie mueve un solo dedo por nadie, porque todos necesitamos fuerzas y un poquito de amor, porque supongo que me hace feliz ayudar a la gente... No sé, no me entiendo ni a mi mismo.
-Vete, no vas a entender nada, no vas a entenderme...
-No. Voy a quedarme porque la soledad nos hace sufrir y no voy a permitir que esta noche te haga daño nada ni nadie. No. Voy a quedarme aquí a tu lado, pase lo que pase.
-No vas a entender nada...
-En ese caso necesitarás fuerzas ¿no? Porque es duro que no te entiendan ¿verdad? Voy a quedarme aquí, a tu lado, todo el tiempo que haga falta. Aunque no quieras hablar, aunque no te entiendas ni a ti misma. Da igual, yo estaré en silencio, sin hablar, ni siquiera te preguntaré nada.
-¿Por qué haces todo esto? No lo entiendo.
-Porque nunca nadie mueve un solo dedo por nadie, porque todos necesitamos fuerzas y un poquito de amor, porque supongo que me hace feliz ayudar a la gente... No sé, no me entiendo ni a mi mismo.
Esta vida decepciona; aprende a vivir sola.
El mundo se muere de asco y no puedo hacer nada por evitarlo. En esta
vida, tu voz ardiente llena de fuerzas y sueños no vale nada porque
nadie sabe valorarla. Luchas y vives el momento, lo das todo, saltas por
el precipicio, te arriesgas, haces cosas que nunca antes habías hecho
pero sobretodo sientes, sientes y abres el corazón, y empiezas a creer y
a tener esperanzas... Pero no te confundas, tu voz es una pequeña
hormiga en este inmenso mundo.
Y una vez más me decepciona, esta vida, este mundo. Y esque no termino de acostumbrarme, es más, dudo que algún día lo consiga, porque sé que aún así seguiré gritando aunque no sirva para nada, por si acaso a alguien le da por asomarse al balcón y darle valor a mi voz, que nunca se quiebra, que es indestructible.
Por si algun día me buscas, te será fácil encontrarme. Mi pequeña voz se abraza en su tristeza y no sé como lo hace pero termina siempre vagando sola por las frágiles y laberinticas calles de la cuidad, supongo que para espantar a el dolor, o porque aún sigue buscando un pequeño rincón en el que evitar al frío. Quizá buscando un abrazo que la saque de ahí, un dichoso abrazo para clamar la soledad.
Y una vez más me decepciona, esta vida, este mundo. Y esque no termino de acostumbrarme, es más, dudo que algún día lo consiga, porque sé que aún así seguiré gritando aunque no sirva para nada, por si acaso a alguien le da por asomarse al balcón y darle valor a mi voz, que nunca se quiebra, que es indestructible.
Por si algun día me buscas, te será fácil encontrarme. Mi pequeña voz se abraza en su tristeza y no sé como lo hace pero termina siempre vagando sola por las frágiles y laberinticas calles de la cuidad, supongo que para espantar a el dolor, o porque aún sigue buscando un pequeño rincón en el que evitar al frío. Quizá buscando un abrazo que la saque de ahí, un dichoso abrazo para clamar la soledad.
Después de un día agotador, en el que has hecho cosas sin sentido, has
luchado con fuerzas y has intentado darlo todo, llegas a casa y te
tumbas en la cama. Todo a tu alrededor está tranquilo y decides
dedicarte un ratito a ti, a despejar tu mente, a pensar en el día, a
relajarte.
Y a pesar de todo, buscas en la pequeña parte positiva del día y descubres que no ha sido tan horrible después de todo. Porque no te has derrumbado, más bien te has enfrentado a todo. Porque no te has quedado parada, sino que has superado un poquito más tus miedos. Que no has dejado de sentirte viva, sino que has amuentado tus sueños. A pesar de todo, has aprendido a ver la parte buena, a seguir adelante, a crecer. Poco a poco, tus ojos se van cerrando, tu cuerpo se destensa y te quedas dormida. Te espera un nuevo reto al la llegada del alba.
Y a pesar de todo, buscas en la pequeña parte positiva del día y descubres que no ha sido tan horrible después de todo. Porque no te has derrumbado, más bien te has enfrentado a todo. Porque no te has quedado parada, sino que has superado un poquito más tus miedos. Que no has dejado de sentirte viva, sino que has amuentado tus sueños. A pesar de todo, has aprendido a ver la parte buena, a seguir adelante, a crecer. Poco a poco, tus ojos se van cerrando, tu cuerpo se destensa y te quedas dormida. Te espera un nuevo reto al la llegada del alba.
Why not?
La vida es frágil. Demasiado, diría yo.
Hay tantas cosas que por hacer y por las que lamentarse que hacen que la vida se desmorone facilmente, que se hunda, que se rompa en pedacitos.
Y en vez de eso creo sueños, de esos que están más allá de lo real, para evadirme, para darme fuerzas, para evitar que la vida se demorone. Y es útil, creeme. Te sirve de comodín para afrontar mejor las cosas, te llena de esperanzas, te da fuerzas. Es útil hasta cierto punto, en el que te das cuenta de que eres demasiado soñador, en el que tu corazón pide más que un simple tapón para evitar las penas. "¿A quién quiero engañar?"
Te terminas preguntando. Y sonríes, porque al final te terminas engañando a ti mismo, terminas creando sueños que solo se cumplen en las películas.
"Pero,¿quién sabe? ¿Y si...?"
¿Y si fuera algo más? ¿Y si se cumpliera? ¿Y si nada es imposible? ¿Y si...? ¿Y si...?
Y das por hecho que la vida es frágil, que tendrás que seguir inventando historias fantásticas para adornar lo triste, que aún así no podrás evitar seguir luchando, seguir teniendo miedo, seguir soñando, seguir enfrentándote a esas dos palabras insignificantes que son la clave para hacer que la vida sea un poquito menos dolorosa.
Hay tantas cosas que por hacer y por las que lamentarse que hacen que la vida se desmorone facilmente, que se hunda, que se rompa en pedacitos.
Y en vez de eso creo sueños, de esos que están más allá de lo real, para evadirme, para darme fuerzas, para evitar que la vida se demorone. Y es útil, creeme. Te sirve de comodín para afrontar mejor las cosas, te llena de esperanzas, te da fuerzas. Es útil hasta cierto punto, en el que te das cuenta de que eres demasiado soñador, en el que tu corazón pide más que un simple tapón para evitar las penas. "¿A quién quiero engañar?"
Te terminas preguntando. Y sonríes, porque al final te terminas engañando a ti mismo, terminas creando sueños que solo se cumplen en las películas.
"Pero,¿quién sabe? ¿Y si...?"
¿Y si fuera algo más? ¿Y si se cumpliera? ¿Y si nada es imposible? ¿Y si...? ¿Y si...?
Y das por hecho que la vida es frágil, que tendrás que seguir inventando historias fantásticas para adornar lo triste, que aún así no podrás evitar seguir luchando, seguir teniendo miedo, seguir soñando, seguir enfrentándote a esas dos palabras insignificantes que son la clave para hacer que la vida sea un poquito menos dolorosa.
Como si se acabara hoy el mundo...
Una dificultad deja de serlo tan pronto como sonrias ante ella y la afrontes.
Supongo que es extraño y confuso de entender, pero las dificultades nos abren caminos, nos invitan a ser felices. He llegado a pensarlo mucho, pero supongo que no hay razón concreta, simplemente hay que entender que el dolor nos hace fuertes y felices, que sufrir y tener miedo a cruzar al otro lado y de avanzar y seguir a delante nos hace crecer como personas. Y es por eso que sin tempestad no existe la calma, que si la vida no fuese difícil, sería insípida.
Y aún así creo que en el fondo lo entendemos, que sabemos que las dificultades son parte de nuestra vida, pero supongo que aún no terminamos de acostumbrarnos porque tenemos miedo a no encontar nuestra propia sonrisa, a no superar los miedos, a no poder enfrentarnos.
Pero te diré una cosa, tú no merces eso, no merces hundirte en silencio en tus miedos. Por eso lucha, enfrentate a lo que te venga, sonrie, y procura encontrar el otro lado de las dificultades, en el que nadie podrá robar tu bonita sonrisa
Supongo que es extraño y confuso de entender, pero las dificultades nos abren caminos, nos invitan a ser felices. He llegado a pensarlo mucho, pero supongo que no hay razón concreta, simplemente hay que entender que el dolor nos hace fuertes y felices, que sufrir y tener miedo a cruzar al otro lado y de avanzar y seguir a delante nos hace crecer como personas. Y es por eso que sin tempestad no existe la calma, que si la vida no fuese difícil, sería insípida.
Y aún así creo que en el fondo lo entendemos, que sabemos que las dificultades son parte de nuestra vida, pero supongo que aún no terminamos de acostumbrarnos porque tenemos miedo a no encontar nuestra propia sonrisa, a no superar los miedos, a no poder enfrentarnos.
Pero te diré una cosa, tú no merces eso, no merces hundirte en silencio en tus miedos. Por eso lucha, enfrentate a lo que te venga, sonrie, y procura encontrar el otro lado de las dificultades, en el que nadie podrá robar tu bonita sonrisa
Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habala mientras el humano no escucha..
Y que no valoramos nada, que no luchamos, que no arriesgamos...
¿Qué va a quedar de este precioso mundo que lo estamos conviertiendo nuestro, que ni siquiera le agradecemos nada?
No te oigo gritar, ¿de que tienes miedo?
Grítalo fuerte, háblame de tus miedos, no me iré, búscame, yo estaré aquí para cuando descubras que la vida vale mucho más, que puedes luchar. Que puedes agarrarme de la mano, puedes dejar que te tiemblen las piernas, puedes lucir tu bonita sonrisa y respirar y sentirlo todo.
Grítalo, y no sueltes mi mano, comparte tus miedos, yo estaré aquí, esperándote, dispuesta a volar y a sentirme viva y a gritar.
Y que no valoramos nada, que no luchamos, que no arriesgamos...
¿Qué va a quedar de este precioso mundo que lo estamos conviertiendo nuestro, que ni siquiera le agradecemos nada?
No te oigo gritar, ¿de que tienes miedo?
Grítalo fuerte, háblame de tus miedos, no me iré, búscame, yo estaré aquí para cuando descubras que la vida vale mucho más, que puedes luchar. Que puedes agarrarme de la mano, puedes dejar que te tiemblen las piernas, puedes lucir tu bonita sonrisa y respirar y sentirlo todo.
Grítalo, y no sueltes mi mano, comparte tus miedos, yo estaré aquí, esperándote, dispuesta a volar y a sentirme viva y a gritar.
Perder a solas la razón.
Y pensar en todo lo que me rodea, todo lo que pasa, lo que le pasa a
este mundo que se merece algo mejor, pensar en lo hago, en si será
suficiente, en si doy mi máximo, pensar en todo y perder la razón.
Pero aún así seguir sintiéndome viva, y levantarme, darlo todo, creer en mí y enfrentarse a lo que venga, a cualquier cosa, a disfrutar del miedo, a llorar y a reír, a amar esta vida, a echar de menos, a lamentar, a decepcionarse, a caer una y otra vez, a empezar cada día, a levantarse, a observar las vistas del otro lado, cuando lo consegues, a ser derrotados, a sentirnos inútiles, a ganar batallas perdidas, a tener recuerdos, a sentir con fuerza a pesar de la distancia pero aún así a sentirnos vivos y a seguir adelanate.
Porque nadie dijo que la vida fuese fácil, es más si te digo la verdad, nunca te terminas acostumbrando a las caidas porque nunca te levantas igual, porque nos ponemos metas y luchamos, luchamos, luchamos.
Aunque no lo creas podemos dar mucho de nosotros, aún no he averiguado cuánto pero es una de mis próximas metas, aunque en realidad ya estoy en ello y me va a llevar su tiempo, pero ¿sabes qué es lo mejor? El camino, el camino hasta la meta te hace fuerte y al final el haberlo conseguido solo es una excusa para recorrer, para vivir y seguir, seguir, seguir.
Porque aunque no lo creas podemos seguir adelante solo y unicamente porque queremos arreglar nuestros fallos, porque queremos ser mejores, porque queremos dejar de tropezar, por eso seguimos adelante porque las piedras son las únicas que nos motivan para seguir adelante, para desear y para soñar, soñar, soñar.
Y aunque no lo creas, espero que esto te haga sonreír porque los soñadores somos así soñamos y volamos...
Y deseamos cambiar el mundo y cosas sin sentido que nos hacen felices, deseamos rozar los sueños con los dedos y perdemos a solas la razón. Lo hacemos porque luchamos contra la razón inentando cambiar la palabra imposible, intenando hacer realidad lo imaginario. Y por eso nos decidimos a hacerlo, a cumplir nuestros sueños, porque necesitamos perder la razón de vez en cuando para crear sueños y metas, para soñar más allá de lo real y saltarnos la barrera de lo imposible.
Te diré algo que quizá te haga sentir un cosquilleo.
Tu vida la decides tú, porque puedesde verdad, sólo hay que creer un poquito y sonreír y llorar, ¿por qué no?
Y hacer de tí lo que quieras, lo que más desees y hacerlo realidad.
Pero aún así seguir sintiéndome viva, y levantarme, darlo todo, creer en mí y enfrentarse a lo que venga, a cualquier cosa, a disfrutar del miedo, a llorar y a reír, a amar esta vida, a echar de menos, a lamentar, a decepcionarse, a caer una y otra vez, a empezar cada día, a levantarse, a observar las vistas del otro lado, cuando lo consegues, a ser derrotados, a sentirnos inútiles, a ganar batallas perdidas, a tener recuerdos, a sentir con fuerza a pesar de la distancia pero aún así a sentirnos vivos y a seguir adelanate.
Porque nadie dijo que la vida fuese fácil, es más si te digo la verdad, nunca te terminas acostumbrando a las caidas porque nunca te levantas igual, porque nos ponemos metas y luchamos, luchamos, luchamos.
Aunque no lo creas podemos dar mucho de nosotros, aún no he averiguado cuánto pero es una de mis próximas metas, aunque en realidad ya estoy en ello y me va a llevar su tiempo, pero ¿sabes qué es lo mejor? El camino, el camino hasta la meta te hace fuerte y al final el haberlo conseguido solo es una excusa para recorrer, para vivir y seguir, seguir, seguir.
Porque aunque no lo creas podemos seguir adelante solo y unicamente porque queremos arreglar nuestros fallos, porque queremos ser mejores, porque queremos dejar de tropezar, por eso seguimos adelante porque las piedras son las únicas que nos motivan para seguir adelante, para desear y para soñar, soñar, soñar.
Y aunque no lo creas, espero que esto te haga sonreír porque los soñadores somos así soñamos y volamos...
Y deseamos cambiar el mundo y cosas sin sentido que nos hacen felices, deseamos rozar los sueños con los dedos y perdemos a solas la razón. Lo hacemos porque luchamos contra la razón inentando cambiar la palabra imposible, intenando hacer realidad lo imaginario. Y por eso nos decidimos a hacerlo, a cumplir nuestros sueños, porque necesitamos perder la razón de vez en cuando para crear sueños y metas, para soñar más allá de lo real y saltarnos la barrera de lo imposible.
Te diré algo que quizá te haga sentir un cosquilleo.
Tu vida la decides tú, porque puedesde verdad, sólo hay que creer un poquito y sonreír y llorar, ¿por qué no?
Y hacer de tí lo que quieras, lo que más desees y hacerlo realidad.
Mientras nos sintamos vivos...
Da miedo.
Podemos buscar nuestros sueños toda nuestra vida y terminar por perdernos en el más remoto rincón.
Podemos armarnos de valor y decidirnos a tomar un camino y terminar atrapados, sin saber dónde ir ni qué hacer.
Podemos cometer miles de errores durante nuestra vida y nunca aprender de ellos.
Podemos amar con locura este mundo, todo lo que hay en él, podemos amar esta vida, luchar por ella y terminar sintiéndonos inútiles y vacíos.
Podemos querer hacer lo máximo y terminar sin hacer nada.
Podemos dar todas nuestras fuerzas y no conseguir nada.
Da miedo, mucho miedo. Esta vida da miedo. Da miedo porque no sabemos lo que va a pasar, porque no sabemos si lo que hacemos es suficiente, es poco o demasiado. Porque somos imperfectos, porque puede pasar todo o nada. Porque a veces nosotros solos no conseguimos nada de lo que queremos y nos decepcionamos y nos sentimos mal. Nos hundimos y cada vez vemos que cada error que cometemos es algo horrible de nosotros, cuando en realidad es algo normal. Y nadie se preocupa, y nadie nos da nada y nos sentimos vacíos...
Da miedo, aterroriza. Porque podríamos querer enormemente a las personas y no ser correspondidos, y acabar sentiéndonos vacíos y sin fuerzas. Y la ausencia de fuerzas nos haría ver el mundo de otra manera, nos haría flaquear y dejaríamos de sentirnos vivos. Y eso es lo peor que te puede pasar. Porque dejarías de vivir pero seguirías viviendo, porque tus lágrimas ya no significarían nada y tus miedos ya no asustarían.
Pero, ¿quién tiene miedo de qué eso pase?
¿Quién tiene miedo de sentirse vacío cuando tiene lo que desea, cuando puede tenerlo todo?
Pero, ¿quién quiere dedicar sus días a salvar vidas, a regalar un poco de amor, a preocuparse por los que no tienen nada?
Podemos buscar nuestros sueños toda nuestra vida y terminar por perdernos en el más remoto rincón.
Podemos armarnos de valor y decidirnos a tomar un camino y terminar atrapados, sin saber dónde ir ni qué hacer.
Podemos cometer miles de errores durante nuestra vida y nunca aprender de ellos.
Podemos amar con locura este mundo, todo lo que hay en él, podemos amar esta vida, luchar por ella y terminar sintiéndonos inútiles y vacíos.
Podemos querer hacer lo máximo y terminar sin hacer nada.
Podemos dar todas nuestras fuerzas y no conseguir nada.
Da miedo, mucho miedo. Esta vida da miedo. Da miedo porque no sabemos lo que va a pasar, porque no sabemos si lo que hacemos es suficiente, es poco o demasiado. Porque somos imperfectos, porque puede pasar todo o nada. Porque a veces nosotros solos no conseguimos nada de lo que queremos y nos decepcionamos y nos sentimos mal. Nos hundimos y cada vez vemos que cada error que cometemos es algo horrible de nosotros, cuando en realidad es algo normal. Y nadie se preocupa, y nadie nos da nada y nos sentimos vacíos...
Da miedo, aterroriza. Porque podríamos querer enormemente a las personas y no ser correspondidos, y acabar sentiéndonos vacíos y sin fuerzas. Y la ausencia de fuerzas nos haría ver el mundo de otra manera, nos haría flaquear y dejaríamos de sentirnos vivos. Y eso es lo peor que te puede pasar. Porque dejarías de vivir pero seguirías viviendo, porque tus lágrimas ya no significarían nada y tus miedos ya no asustarían.
Pero, ¿quién tiene miedo de qué eso pase?
¿Quién tiene miedo de sentirse vacío cuando tiene lo que desea, cuando puede tenerlo todo?
Pero, ¿quién quiere dedicar sus días a salvar vidas, a regalar un poco de amor, a preocuparse por los que no tienen nada?
It was just a dream.
-¿Por qué no? ¿Por qué no empezar a ser valientes? ¿A llorar y a sonreir
a la vez? ¿A tener sueños imposibles? ¿A volar? ¿A disfrutar de tener
miedo? ¿A hacernos fuertes? ¿A darlo todo? ¿Por que no empezar luchar
con fuerza? ¿A cambiar el mundo? ¿A sentirlo todo?
¿Por qué no levantarse y empezar de nuevo, o simplemente seguir? Nuestros días nos enseñan mucho, nos cambian.Nos enseñan a vernos a nostros mismo, a conocernos, a ser nosotros mismos, a superar los miedos. ¿Qué dices? ¿Por qué no ser uno mismo?
You're free to be whatever you like.
¿Por qué no levantarse y empezar de nuevo, o simplemente seguir? Nuestros días nos enseñan mucho, nos cambian.Nos enseñan a vernos a nostros mismo, a conocernos, a ser nosotros mismos, a superar los miedos. ¿Qué dices? ¿Por qué no ser uno mismo?
You're free to be whatever you like.
¿Quién se ha burlado de los sueños?
Deseamos cosas que no tenemos, que no sentimos o que no conocemos.
Tenemos sueños sobre nuestro futuro, sobre que queremos hacer, conseguir
y sentir algun día.
Sueños que a veces nos sorprenden sonriendo, sueños que nos hacen volar.
Yo pienso que cumplir nuestros sueños está en el día a día de nuestra vida, porque los sueños se pueden conseguir. Cada día los sentimos un poco más e imaginamos estar viviéndolo, nos dejamos llevar. Cada día disfrutamos de la sensaión que sentiríamos si cumpliéramos nuestros sueños porque soñamos despiertos.
Que nunca te falten las fuerzas, que nada ni nadie te impida soñar, tú sólo siéntelos dentro porque algún día te llegarán.
Que en tu mundo nada sea imposible, que no tengas miedo a soñar.
Sueños que a veces nos sorprenden sonriendo, sueños que nos hacen volar.
Yo pienso que cumplir nuestros sueños está en el día a día de nuestra vida, porque los sueños se pueden conseguir. Cada día los sentimos un poco más e imaginamos estar viviéndolo, nos dejamos llevar. Cada día disfrutamos de la sensaión que sentiríamos si cumpliéramos nuestros sueños porque soñamos despiertos.
Que nunca te falten las fuerzas, que nada ni nadie te impida soñar, tú sólo siéntelos dentro porque algún día te llegarán.
Que en tu mundo nada sea imposible, que no tengas miedo a soñar.
Miedo. A muchas cosas, quizá a más de las que nunca he imaginado. Quizá
hasta me de miedo saber que tengo miedos. Pero de eso consisten nuestros
días, en tener miedo a vivirlos, en tener miedo a lo que pueda suceder.
Todo lo que buscan es que terminemos armándonos de valor, de paciencia y de una buena sonrisa. Los días nos enseñan, no ponen a prueba.
Quizá no sea del todo malo, quizá tener miedo sea bueno. Alomejor lo necesitemos porque nos enseña a vivir, porque nos fortalece, porque la vida está repleta de miedos en los que tendrás que elegir si trepar por la pared y pasar al otro lado o simplemente quedarte en tierra y esperar a que el muro se destruya. En cierta parte los necesitemos, aunque en el fondo deseamos no tenerlo. Realmente, dependemos de ellos porque nos ayudan a cruzar pequeños obstáculos, porque nos mentalizan de que el camino de nuestra vida consiste en eso, en pequeños trocitos de valentía, de mirar al firme.
Probablemente tengamos miedo a caer, no a pasar al otro lado. Nos da miedo luchar por subirnos al muro, por escalarlo piedra a piedra, por dejarnos nuestra fuerzas en el y que tropecemos en el último escalón o que nos caigamos despues de haberlo recorrido. Quizá tememos que las vistas al otro lado no sean buenas.
Miedo, que tal vez con el tiempo aprendamos a sentirlo, aprendamos a escalar, quizá nos sepamos de memoria cada piedra de ese muro. Quizá treparlo no sea tan difícil. Tal vez si luchamos, la pared nos parecerá una pequeña piedra en el camino.
Por eso hay que seguir adelante, porque el día en el que te encuentres otro muro distinto, tres veces más grande y aterrador, sentirás miedo por supuesto, pero sonreirás y te asuguró que empezerás de nuevo, a observar cada piedra, cada trocito de pared, y no te importará el tiempo que tardes en escalarlo, pues te darás cuenta que el mayor de tus miedos es no tenerle miedo a nada.
Todo lo que buscan es que terminemos armándonos de valor, de paciencia y de una buena sonrisa. Los días nos enseñan, no ponen a prueba.
Quizá no sea del todo malo, quizá tener miedo sea bueno. Alomejor lo necesitemos porque nos enseña a vivir, porque nos fortalece, porque la vida está repleta de miedos en los que tendrás que elegir si trepar por la pared y pasar al otro lado o simplemente quedarte en tierra y esperar a que el muro se destruya. En cierta parte los necesitemos, aunque en el fondo deseamos no tenerlo. Realmente, dependemos de ellos porque nos ayudan a cruzar pequeños obstáculos, porque nos mentalizan de que el camino de nuestra vida consiste en eso, en pequeños trocitos de valentía, de mirar al firme.
Probablemente tengamos miedo a caer, no a pasar al otro lado. Nos da miedo luchar por subirnos al muro, por escalarlo piedra a piedra, por dejarnos nuestra fuerzas en el y que tropecemos en el último escalón o que nos caigamos despues de haberlo recorrido. Quizá tememos que las vistas al otro lado no sean buenas.
Miedo, que tal vez con el tiempo aprendamos a sentirlo, aprendamos a escalar, quizá nos sepamos de memoria cada piedra de ese muro. Quizá treparlo no sea tan difícil. Tal vez si luchamos, la pared nos parecerá una pequeña piedra en el camino.
Por eso hay que seguir adelante, porque el día en el que te encuentres otro muro distinto, tres veces más grande y aterrador, sentirás miedo por supuesto, pero sonreirás y te asuguró que empezerás de nuevo, a observar cada piedra, cada trocito de pared, y no te importará el tiempo que tardes en escalarlo, pues te darás cuenta que el mayor de tus miedos es no tenerle miedo a nada.
Escuchame, esto puede interesarte. Hoy voy a hablarte de la parte buena
de este mundo, porque la hay, porque quiero que la aprecies, porque
quiero que seas feliz.
Olvidemos todo lo malo por un instante, olvidémoslo.
Bórralo de tu mente, saca todo eso que te hace sufrir y escúchame.
Las personas pueden hacerte feliz y llenarte de amor y tú por supuesto puedes hacer lo mismo con ellas. Las personas pueden llegar a darte tanto, que tu vas a sentirlos aunque estén lejos de ti. Las personas pueden darte fuerzas, pueden calmar tus miedos y por supuesto tú también puedes hacer lo mismo con ellas.
Puedes amar a quien más quieras, puedes sentirte vivo.
El mundo es bello, puedes aprender a cuidarlo. Puedes saborear cada pequeño rincón, puedes sentir el sol en tu piel, y la brisa en tu pelo. Puedes observar la luna y las estrellas.
¿No es genial?
Créeme si te digo, que la vida es bella, que es un gran regalo para muchos en la que toda la parte mala apenas existe en su vida.
Quiero que por un instante pienses en lo que sería tu vida sin parte mala, quiero que lo imagines y que lo guardes en el corazón. Quiero que cierres los ojos con fuerza e imagines que esa parte que has guardado en el corazón se va disipando y desaparece. Imagina que te quedas vacío y dime ahora lo que sientes.
Grítalo, dime que no sientes nada, dime que no hay ni un poquito de amor, que todo lo que sientes es malo.
¿Crees que alguien merece sentir eso?
Hoy voy a hablarte de la parte buena de este mundo porque estoy cansada de todo lo malo que ocurre. Tengo miedo.
Sólo te pido que me ayudes, que dejemos de pensar en nosotros por un momento, que hagamos ver a todo el mundo el precioso regalo que puede llegar a ser la vida.
Olvidemos todo lo malo por un instante, olvidémoslo.
Bórralo de tu mente, saca todo eso que te hace sufrir y escúchame.
Las personas pueden hacerte feliz y llenarte de amor y tú por supuesto puedes hacer lo mismo con ellas. Las personas pueden llegar a darte tanto, que tu vas a sentirlos aunque estén lejos de ti. Las personas pueden darte fuerzas, pueden calmar tus miedos y por supuesto tú también puedes hacer lo mismo con ellas.
Puedes amar a quien más quieras, puedes sentirte vivo.
El mundo es bello, puedes aprender a cuidarlo. Puedes saborear cada pequeño rincón, puedes sentir el sol en tu piel, y la brisa en tu pelo. Puedes observar la luna y las estrellas.
¿No es genial?
Créeme si te digo, que la vida es bella, que es un gran regalo para muchos en la que toda la parte mala apenas existe en su vida.
Quiero que por un instante pienses en lo que sería tu vida sin parte mala, quiero que lo imagines y que lo guardes en el corazón. Quiero que cierres los ojos con fuerza e imagines que esa parte que has guardado en el corazón se va disipando y desaparece. Imagina que te quedas vacío y dime ahora lo que sientes.
Grítalo, dime que no sientes nada, dime que no hay ni un poquito de amor, que todo lo que sientes es malo.
¿Crees que alguien merece sentir eso?
Hoy voy a hablarte de la parte buena de este mundo porque estoy cansada de todo lo malo que ocurre. Tengo miedo.
Sólo te pido que me ayudes, que dejemos de pensar en nosotros por un momento, que hagamos ver a todo el mundo el precioso regalo que puede llegar a ser la vida.
Aprende a sonreír, aunque quieras llorar.
-Lo sé. Sé que a pesar de todo seguiré sintiendome sóla, que seguiré
echando de menos, que seguiré teniendo miedo. Sé que todo eso va a
seguir pasando...
-Y entonces, ¿por qué sigues aquí, por qué no te rindes?
-¿Sabes qué hará la vida con nosotros?
-No.
-Yo tampoco, pero creo en mis sueños, en mis deseos, mis deseos son todo lo que tengo y no voy a dejarlos a un lado. ¿Sabes lo que se siente cuando estás al otro lado, cuando lo consigues, cuando alcanzas un sueño?
-No.
-Por eso me quedo, porque mi corazón me lo pide, porque es lo único que me queda y porque nadie sabe lo que la vida nos espera, porque si te rindes, nunca sabrás lo que hay al otro lado, porque no sabrás lo que se siente, porque nunca podrás tener una sonrisa de verdad. No te rindas, sólo tienes que creer
-Y entonces, ¿por qué sigues aquí, por qué no te rindes?
-¿Sabes qué hará la vida con nosotros?
-No.
-Yo tampoco, pero creo en mis sueños, en mis deseos, mis deseos son todo lo que tengo y no voy a dejarlos a un lado. ¿Sabes lo que se siente cuando estás al otro lado, cuando lo consigues, cuando alcanzas un sueño?
-No.
-Por eso me quedo, porque mi corazón me lo pide, porque es lo único que me queda y porque nadie sabe lo que la vida nos espera, porque si te rindes, nunca sabrás lo que hay al otro lado, porque no sabrás lo que se siente, porque nunca podrás tener una sonrisa de verdad. No te rindas, sólo tienes que creer
Si quisieras confiar en mí...
Cada día es diferente. Cada día nos superamos de una manera u otra. Cada
día nos superamos porque luchamos contra nuestros miedos, porque
aprendemos de lo errores, porque arriesgamos, porque sentimos, porque
nos decidimos a hacer cosas que nunca antes habíamos hecho o simplemente
nos hundimos, nos asustamos, lloramos, retrocedemos, nos sentimos
sólos.
O simplemente, nos quedamos quietos, incapaces de avanzar, sin sentir nada o sintiéndolo todo.
Cada día nos superamos de una manera u otra porque nos vamos dando cuenta de todo, porque luchamos contra nosotros mismos para avanzar, retroceder o quedarse inmoviles. Luchamos contra nosotros mismos, porque nadie más lo va a hacer, porque no tenemos otra opcción, porque aunque queramos quedarnos en el sitio, nos cuesta, porque si queremos avanzar, tenemos que esforzarnos, porque si queremos retroceder, necesitamos luchar.
Necesitamos confiar en que nos superaremos, en que aunque no vaya a haber nadie al final de la meta, tenemos que llegar, tenemos que luchar...superarnos.
Quizá al final de la meta no haya nadie, quizá tengamos miedo.
Miedo a superarse.
O simplemente, nos quedamos quietos, incapaces de avanzar, sin sentir nada o sintiéndolo todo.
Cada día nos superamos de una manera u otra porque nos vamos dando cuenta de todo, porque luchamos contra nosotros mismos para avanzar, retroceder o quedarse inmoviles. Luchamos contra nosotros mismos, porque nadie más lo va a hacer, porque no tenemos otra opcción, porque aunque queramos quedarnos en el sitio, nos cuesta, porque si queremos avanzar, tenemos que esforzarnos, porque si queremos retroceder, necesitamos luchar.
Necesitamos confiar en que nos superaremos, en que aunque no vaya a haber nadie al final de la meta, tenemos que llegar, tenemos que luchar...superarnos.
Quizá al final de la meta no haya nadie, quizá tengamos miedo.
Miedo a superarse.
No sé si mi corazón te importa...
¿Cuánto arriesgarías tus días por alguien?
Me pregunto si serás capaz de querer de verdad, o si realmente amas este mundo. Me pregunto si has llegado a preguntarte el por qué de las cosas. Me pregunto si realmente tienes miedo, si te cuesta superarlo.
Te lo pregunto porque ni siquiera yo lo sé. Te lo pregunto porque tengo miedo. Te lo pregunto porque ando un poco perdida estos días. Te lo pregunto porque quiero encontrarme. Te lo pregunto porque no dejo de preguntarmelo una y otra vez.
¿Cuánto arriesgarías tus días por alguien?
Las cosas importantes aquí son las que están detras de la piel.
Me pregunto si serás capaz de querer de verdad, o si realmente amas este mundo. Me pregunto si has llegado a preguntarte el por qué de las cosas. Me pregunto si realmente tienes miedo, si te cuesta superarlo.
Te lo pregunto porque ni siquiera yo lo sé. Te lo pregunto porque tengo miedo. Te lo pregunto porque ando un poco perdida estos días. Te lo pregunto porque quiero encontrarme. Te lo pregunto porque no dejo de preguntarmelo una y otra vez.
¿Cuánto arriesgarías tus días por alguien?
Las cosas importantes aquí son las que están detras de la piel.
Aveces estás tanto tiempo alejado de la realidad, que el mínimo intento por volver te atenoriza.
Algunas veces, te pasas tanto tiempo sumido en tus sueños, que pierdes la noción del mundo.
Y aveces, cuando un pequeño sueño aparece por mi ventana y me indica el camino, me da miedo seguirlo, aunque me haya pasado infinitas horas soñando que aparecería.
Me paralizo, en el fondo deseo seguirlo y averiguar a donde me llevará. En el fondo me encantaría. Pero mis músculos se paran y no puedo moverme. Entonces esa pequeña opurtunidad se hace lejana y se desvanece.
Algunas veces me decepciono al saber que yo misma me traiciono, que debería enfrentarme a cualquier cosa que hubiera detrás de la ventana. Que debería ser valiente.
Que debería arriesgarme.
Y por un momento mi cuerpo se relaja, mis ojos lloran y paso largas horas pensando, soñando que algun día cuando un pequeño sueño me sorprenda, estarás tú para tener miedo conmigo.
Algunas veces, te pasas tanto tiempo sumido en tus sueños, que pierdes la noción del mundo.
Y aveces, cuando un pequeño sueño aparece por mi ventana y me indica el camino, me da miedo seguirlo, aunque me haya pasado infinitas horas soñando que aparecería.
Me paralizo, en el fondo deseo seguirlo y averiguar a donde me llevará. En el fondo me encantaría. Pero mis músculos se paran y no puedo moverme. Entonces esa pequeña opurtunidad se hace lejana y se desvanece.
Algunas veces me decepciono al saber que yo misma me traiciono, que debería enfrentarme a cualquier cosa que hubiera detrás de la ventana. Que debería ser valiente.
Que debería arriesgarme.
Y por un momento mi cuerpo se relaja, mis ojos lloran y paso largas horas pensando, soñando que algun día cuando un pequeño sueño me sorprenda, estarás tú para tener miedo conmigo.
Donde el corazón te lleve.
No sé si de verdad existe todo lo que estoy buscando, ni si algún día
llegaré a conseguirlo. Tengo sueños, sueños que está presentes todos los
días, que me llenan de esperanza. Pero también tengo miedo. Miedo a no
encontrar nada, miedo a que nada exista. Miedo a abrir los ojos, miedo a
la realidad. Tengo miedo a la realidad porque me dejo llevar, por sueño
e imagino, porque deseo cosas bonitas, que me llenan, que me hacen
sentir viva. Tengo miedo a que nada de eso exista, a que no existan las
cosas bonitas, a que nadie, ni una sola persona regale un poquito de
amor. Tengo miedo a no encontrarlas, a pasarme mis días buscando, a
dejar que pase el tiempo y a sentirme mal, a sentirme culpable, a no
sentirme.
Voy a seguir teniendo sueños, sueños en los que siga imaginándo cosas que tal vez no existan o que quizá no encuentre.
Pase lo que pase, voy a buscar ese lugar, voy a viajar a algun sitio, donde alomejor nada exista, donde quizá todo sean sueños, mis sueños. Voy a viajar allí, aunque tenga miedo. ¿Qué ruta piensas seguir?
Donde el corazón me lleve.
Voy a seguir teniendo sueños, sueños en los que siga imaginándo cosas que tal vez no existan o que quizá no encuentre.
Pase lo que pase, voy a buscar ese lugar, voy a viajar a algun sitio, donde alomejor nada exista, donde quizá todo sean sueños, mis sueños. Voy a viajar allí, aunque tenga miedo. ¿Qué ruta piensas seguir?
Donde el corazón me lleve.
Mírate, esa eres tú, esa es tu vida. Acostúmbrate.
Mírate bien. Habrá días que no quieras aceptarlo, que la realidad te
choque de improvisto, que te veas inútil y pequeña. Que sientas que nada
tiene importancia. Mírate bien aunque el espejo aveces te dañe al
reflejarte en él.
Mira tu vida. Habrá veces que te duela pensar que ya no queda nada, que estas atrapada en algo sin sentido. Mírala bien, tú solo observala y acostumbrate.
Acostumbrate a ti, acostumbrate a lo que eres, acostumbrate a lo que aveces es tu vida.
No te voy a mentir, habrá días, incluso semanas que añores algo de tu vida, que sientas que necesitas algo y que te resulte doloroso sentirte vacío. Acostúmbrate a todo eso, porque no vas a poder hacer nada para cambiarlo.
Tú solo busca instantes, oportunidades, plazos cortos de tiempo que te saquen de ahí, que tengan lo que tú estas buscando. Búscalos con fuerza porque es lo único a lo que no vas a poder acostumbrarte. Búscalos para hacer de tu vida y de ti mismo lo que realmente quieres. Búscalos aunque sólo sea para no acostumbrarte del todo al espejo, a la cruda realidad que te espera cualquier día normal al entrar a casa, casi sin fuerzas, tras otro día mas en el que has hecho cosas sin sentido, en el que te has sentido vacío e inútil. Búscalos para no acostumbrarte a nada de eso, búscalos para poder respirar, para poder abrir la puerta puerta de casa y una vez más enfrentarte a lo que te espera, enfrentarte a la vida.
Mira tu vida. Habrá veces que te duela pensar que ya no queda nada, que estas atrapada en algo sin sentido. Mírala bien, tú solo observala y acostumbrate.
Acostumbrate a ti, acostumbrate a lo que eres, acostumbrate a lo que aveces es tu vida.
No te voy a mentir, habrá días, incluso semanas que añores algo de tu vida, que sientas que necesitas algo y que te resulte doloroso sentirte vacío. Acostúmbrate a todo eso, porque no vas a poder hacer nada para cambiarlo.
Tú solo busca instantes, oportunidades, plazos cortos de tiempo que te saquen de ahí, que tengan lo que tú estas buscando. Búscalos con fuerza porque es lo único a lo que no vas a poder acostumbrarte. Búscalos para hacer de tu vida y de ti mismo lo que realmente quieres. Búscalos aunque sólo sea para no acostumbrarte del todo al espejo, a la cruda realidad que te espera cualquier día normal al entrar a casa, casi sin fuerzas, tras otro día mas en el que has hecho cosas sin sentido, en el que te has sentido vacío e inútil. Búscalos para no acostumbrarte a nada de eso, búscalos para poder respirar, para poder abrir la puerta puerta de casa y una vez más enfrentarte a lo que te espera, enfrentarte a la vida.
-¿Sabes que cuando me vaya serás un desastre vistiendo no?- se sumergió en una larga carcajada que yo oí a lo lejos, pensando en lo mucho que la iba a echar de menos.
Me limité a asentir; en silencio.
-¿Estás preparada?
No supe que contestar, me había pasado la semana animándome, sintiéndome mas fuerte y pensando que no hay que tener miedo a los cambios, que hay que experimentar, que en realidad te crees que vas a pasar de ser aprendiz a profesora en apenas unos días y no te das cuenta que llevas meses preparándote. Hice que creyese en mí misma y sin embargo en aquella despedida tan esperada no supe qué decir. Me quedé en blanco, no supe encontrar las fuerzas que había estado forjando días atrás, y realmente dudé si de verdad estaba preparada para todo aquello.
Me limité a asentir; en silencio.
-¿Estás preparada?
No supe que contestar, me había pasado la semana animándome, sintiéndome mas fuerte y pensando que no hay que tener miedo a los cambios, que hay que experimentar, que en realidad te crees que vas a pasar de ser aprendiz a profesora en apenas unos días y no te das cuenta que llevas meses preparándote. Hice que creyese en mí misma y sin embargo en aquella despedida tan esperada no supe qué decir. Me quedé en blanco, no supe encontrar las fuerzas que había estado forjando días atrás, y realmente dudé si de verdad estaba preparada para todo aquello.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)