domingo, 30 de noviembre de 2014

La mentira mejor escondida.

A orillas del Guadiana, dos hermanas contemplaban las luces navideñas que adornaban el Puente de Palmas. Como cada año, esperaban con ilusión la llegada de Papá Noel montado en su mágico trineo.
El agua comenzó a destellar. Fue entonces cuando ambas lo vieron pasar fugazmente. Extrañamente, no hubo saludo. Ni tan siquiera su tradicional Oh, Oh,Oh.
Una lágrima resbaló por la mejilla de la más pequeña. Aquel año no recibirían regalos.
-No llores, - la consoló su hermana. - no hay nada que podamos hacer. Sabe que ya lo sabemos.

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