Ayer enconté la cuidad curiosamente apagada. Y digo curiosa y no extramente por una razón lógica. Todo parecía ir a la par con el tiempo. Cielo nublado, atmósfera pausada, amenaza de lluvia.. Todas las personas a mí alrededor caminaban lento, no precisamente porque no tuvieran prisa o alguna preocupación. Era simplemente porque algo les hacía caminar lento, algo les hacía olvidarse de sus problemas y dejar de darle importancia a las cosas. Todo estaba sumido en una sensación de lentitud y tranquilidad absolutas. Todos sabían la razón de su aturdimiento, naturalmente el inesperado cambio de tiempo. ¿Pero de verdad alguien sabía por qué influía tanto en su comportamiento, en su forma de andar, en su mirada? ¿Alguien sabía por qué se dejaban llevar ante esa sensación y no podía hacer nada al respecto?
Hay cosas que curiosamente influyen en nosotros sin que podamos hacer nada. Y aunque curiosamente sepas qué o quién te está influyendo, no puede hacer nada más que dejarte llevar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.