He decidido que no voy a dejar mi felicidad en manos de un desconocido. ¿Habráse visto? Claro mi felicidad depende de personas, porque es imposible que una pequeña parte no dependa de ello. Pero mi felicidad también reside en mí. En aquello que soy, que pienso y que siento. Así que no. No voy a dejar que tú, un desconocido cualquiera, me haga desequilibrar mi linea de alegrías y trsitezas. Porque no eres quién para hacerlo. No te ofendas, pero te parecerá lógico que quiera ser feliz. Porque alguien que no te conoce, que ni siquiera te quiere... No se merece eso, no se merece que le muestres toda tu atención en vano. Que conste que no es tu culpa. Algo en tu génetica, en la sociedad y la maravillosa atracción entre personas ha hecho que yo no sea un objetivo llamativo para ti. ¿Qué le vamos a hacer? No me puedo quejar. Lo mismo que hace que tú no te fijes en mi, es lo que hace que yo sí lo haga. Es cuestión de gustos y cómo algunos dirían "destino". Pero en fin, por eso te cuento este rollo, para decirte que me he dado cuenta de que yo no soy de esas. En absoluto. No puedo vivir esperando que alguien afortunadamente se fije en mí y me quiera. Lo siento. Quizás sea eogista, pero siento que así desperdicio mis días. Que le dedico un tiempo innecesario a alguien que no me hace feliz. Así que ahí te dejo. Aunque no creas que lo voy a dejar así de repente. Claro que me seguirás llamando la atención, pero ahora será más como un pasatiempo. ¿Qué divertido no? Supongo que me he cansado de intentar conquistarte. Solo te diré una cosa, si alguna vez la vida por pura casualidad me cruza en tu vida, serás tú el que tendrá que conquistarme. Mala suerte, haber aprovechado tu oportunidad.
Adios muy buenas :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.