Al final del día el simple hecho de no derrumbarnos es suficiente motivo para celebrarlo. La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas cosas, Oh, mi yo, Oh mi vida? Respuesta, que estás aquí - que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso. Walt Whitman
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Vuelve a soneír, a recordar París.
Que a veces cuando te ofrencen un helado, realmente no sabes si lo quieres por hambre o por tentación. Nunca nos solemos preguntar ese tipo de cosas. ¿Que más dará no? Pues no. Ultimamente siento la necesidad de diferenciar entre hambre y tentación, solo por las cosecuencias que una mala decisión puede conllevar.
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