Quizás el problema sea que somos demasiado exigentes.
A vosotros, idealistas, soñadores de cuentos con finales felices para siempre y principes azules perfectos. ¿A quién se le ocurrió meteros en este mundo?¿Quién fue el tonto que se confundió de planeta? Que si de verdad quieres que sobreviva, ven, y demuéstrame lo equivocada que estoy.
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