miércoles, 27 de marzo de 2013

..

Alicia me enseñó a estar seguro de cuando no estaba conforme con algo. Me enseñó a distingir los caprichos. Me explicó que cuando un niño pequeño tiene que comer verduras, no está conforme porque preferiría comer chocolate. Pero no es sólo por eso, es porque también sabe que en el tercer cajón a la derecha del frigorífico, hay una tableta de chocolate blanco. Está disconforme porque sabe que hay otra posibilidad posible, porque él conoce otra alternativa.

Aquella noche, cuando le confesé que aborrecía el mundo y no supe contestar por qué, supe que no tenía razones para estar disconforme. Me tragué mis palabras. Como muchos deberíamos hacer.

1 comentario:

  1. Hola niña,
    te echo de menos,
    no sé de ti desde que te viniste aquí y yo me fui. Realmente no es tanto tiempo, pero parecen meses, tal vez años. Lo digo en serio.
    Sigo estando preocupada.
    Está bien, ya sé que no estás enfadada conmigo, pero parece que te estás alejando demasiado. No quiero que sea como todo el mundo. No quiero que seas una más. Mañana intentaré llamarte por la tarde si me acuerdo. Si no dime cuando tienes un momento.
    Te quiero bicho.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.