miércoles, 28 de noviembre de 2012

Learning to fly.

Para mí hay dos maneras de volar. Está la manera tradicional de las aves, esa que te da vértigo pero a la vez emoción. Esa que siempre has deseado hacer y que desprende una sensación de libertad infinitamente agradable. Y luego subiendo un poco más arriba, esta la otra forma de volar. Aquella que aunque no despegues los pies del suelo, te hace creer por un momento que sí. Aquella que no tiene límites y que si te lo planteas, todo lo inimaginable puede ser imaginado.
En cierto modo, las dos formas de volar son bonitas. Yo te recomiendo que algún día pruebes las dos. Pero como desafurtanadamente la primera forma de volar es un poco imposible, entonces confórmate con la segunda mientras la otra llega. Y no creas que te quedarás con mal sabor de boca, no creas que la segunda forma de volar te sabrá a poco. Ni mucho menos. Yo te sugiero que la pruebes todos los días, que te vuelvas adicta a ella, que poco a poco, la hagas indispensable para tí. Porque de vez en cuando, en esta vida ajetreada y próblematica, volar es la única forma de alejarte un rato de la realidad.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sweet Home Alabama :)

Que si no sabes que hacer, sintoniza la emisora que más te guste, cierra la puerta, suéltate el pelo, ponte unos leggins y ponte a bailar. No sabes lo bien que sienta deshacerte de toda la tensión.

Cualquier noche los gatos, de tu callejon, cantarán a gritos esta canción.

Que sé que por mucho tiempo que pase, seguirás echando de menos tu habitación, tus cosas, mi presencia, nuestros enfados, el calor de esta casa. Tanto tú como yo, echaremos de menos lo que éramos antes. Y es que estamos acostumbrados a decir que solo nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Pues en este caso no es así. Yo ya sabía lo que iba a perder mucho antes de que te fueras. Así que me siento bien, espero que tú también. Me siento bien de haber disfrutado cada momento a tu lado, me siento bien de haberme dado cuenta de lo que tenía justo en el momento en que lo vivía. La gente me dice, ¿qué bien llevas lo de tu hermana no? Insinúan que no me importas ni un pimiento. Y, ¿sabes qué? Que me da igual, que me está costando, creeme que te echo de menos, pero no lloro tu pérdida porque no lo considero así. No he perdido nada, no he desaprovechado ni un solo minuto a tu lado, por eso no lloro el no haber tenido algo, el no haberme dado cuenta de lo que tenía hasta que lo pierdes. No, porque me siento orgullosa de decir que he disfrutado cada momento a tu lado. Y que esto no te suene a despedida. Es el comienzo de algo nuevo, de algo bueno, de otra etapa. Porque yo soy de las que disfruta de la vida y dejo que el fluya como tiene que ser. Porque no vale la pena lamentarse de algo que sabes que tiene que pasar.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Show must go on.

Que es increíble cuando tienes un día malo, o peor que los demás, y tienes tanto dentro, tienes tantas fuerzas, tantas esperanzas, tienes a esas personas tan grandes, y te tienes a ti sonriendo. Que es increíble la energía que sacas de dentro para no caer, para decirte que no todos los días son buenos, pero que bienvenidos sean, que si creías que los días malos no sirven para nada, ahora sabes que sirven para darte cuenta de que si tu muro se cae hoy, tienes toda la planta de abajo para seguir viviendo y un montón de ladrillos y cemento guardados en el sótano, esperando alegremente volver a construir esa pared derrumbada, pero esta vez mejor, más resistente, más original,  más alegre. Que es increíble ver como poco a poco, de lo que parecía un ladrillo, te has construido un palacio.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Poco a poco buscando el equilibrio y... dejándome llevar.

Que es verdad eso de que al final del día, es simple hecho de no derrumbarnos, es motivo suficiente para celebrarlo. Porque admitiré que suelo ser exigente conmigo misma y eso conlleva a querer conseguir objetivos a tu alcance, pero difíciles. Y que derrumbarnos no sólo significa que alguien nos haga sentir mal, o que no podamos más con nuestra vida. No. Derrumbarnos también incluye esa sensación de no estar agusto consigo mismo, de no querer mirarte ni al espejo, de querer desaparecer por un  momento. Y eso nos lo hacemos nosotros mismos. Así que, ve a por ello, da todo de ti, ponte metas y quita los límites. Sé soñador, exigente y a veces realista. Sé cómo tú más quieras ser. Pero al final del día, si algo no ha salido bien, si has hecho algo mal, si has vuelto a cometer el mismo error de siempre... no te derrumbes. Si al final del día, tienes el valor de aceptarte tal y cómo eres y asumir lo que hayas hecho o lo que no, si has conseguido ver la parte mala y la parte buena y ya has hecho planes para el día siguiente, para que todo salga un poquito mejor, si no tiras la toalla, si sonríes ante las dificultades y los problemas y si además de todo eso, te sientes bien contigo misma, te quieres. Si al final del día, consigues no derrumbarte, es suficiente motivo para celebrarlo. ¿No crees?

martes, 20 de noviembre de 2012

Sometimes I think I could save you.

Borra tus rastros, desaparece. Y quién de verdad quiera encontrarte, te buscará.

Y si algun día me encuentro con Merlín, le daré las gracias por haberte cruzado en mi camino.

Que a veces somos demasiado idealistas. Lo dice una experta, una chica que está siempre en las nubes de tu pelo. Pero es cierto, no hay que ser realista para descubrir la cruda realidad. No. Que para eso ya están las noticias. Pero a veces hay que bajar de la nube para descubrir que lo que estás buscando está más cerca de lo que crees. Porque ese es un gran problema de la gente como yo, que a veces sueñas tanto, que sin apenas darte cuenta, tus sueños y esperanzas se convierten en metas imposibles, que tú mismo las creas para tener alguna esperanza. Hey, que estamos aquí. Que de vez en cuando tienes que dejar de soñar, y empezar a actuar. Que sí, que sé que de tanto vivir en las nubes, ahora apenas te sostienes en pie. Pero que el riesgo a caerse es algo que hay que experimentar. ¿Te atreves?

lunes, 19 de noviembre de 2012

La sensación que te haga sentir, que te haga vivir.

Que el amor tiene que hacerte volar, no sufrir. Que el mundo tiene que hacerte féliz, no lo contrario. Y que sí no es así, es porque algo va mal. Que si no vuelas y no ries, ¿algo tiene sentido?

Voy buscando en la basura, unos labios que me digan, esta noche quédate.

Leer tantos libros no tiene que ser bueno. Sobretodo si son de amor. Sobretodo si te cuentan una historia que te hace imaginarte cada detalle. Sobretodo si te hace pensar si en el fondo necesitas unos brazos que te den calor, que pases del calor del radiador a un calor de verdad, real. Pero entonces vuelves a la realidad y sabes que nada de eso existe. Malditos autores enamoradizos que crean historias inverosímiles. Quizás escriben eso porque realmente ellos también necesitan que les pase algo así...
-¿Crees en el amor?
-Soy agnóstica.
-¿Pero eso no es referido a la religión? Es algo así como que ni niegas ni afirmas que existe porque..
-Sí, sí. Si ibas bien. Termina de decirlo. Es algo así como que ni niegas ni afirmas que existe porque nunca lo has tenido.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Te quedas por aquí, compartiendo primaveras.

Que si sueles ser una persona sin dudas y alguna vez la decisión te mata, será porque alomejor no necesitas elegir en ese mismo momento. Que quizás te falta un detalle, algo que te de la solución. Que no te preocupes, a todos nos pasa.

I don't wanna miss a thing.

Que los domingos son horribles. Que sí, que es último día de la semana, que piensas en todo lo que te ha pasado, piensas demasiado. Y que como dice la Fuga, yo también me planteo cambiarme de vida los domingos. Porque quizás en este día, es cuando salen todas las cosas malas que has ido acumulando durante la semana. Pero que eso no quiere decir que tu vida esté mal. Solo significa que de vez en cuando necesitas vaciar toda la basura que se te acumula.

Como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú.

El mundo es complicado. Nunca sabrás todos los misterios que alberga. Nunca llegarás a entender de que está formado, ni qué somos y qué hacemos.
El mundo hace que la vida sea complicada, claro lo es solo para aquellos que piensan que el  mundo es complicado. Y la vida tiene una gran contradicción. En cuanto más quieres algo, más dificil es conseguirlo. Cuando eres pequeño, aparentemente todo es fácil. Esto es porque sencillamente no tienes que conseguir las cosas por ti mismo. Sin embargo, quieres crecer y poder hacer todas esas cosas que hacen los mayores, pero dependiendo del lujo de que todo te lo consiguen. Piensas que la vida adulta es el paraíso. Y sueñas con todas esas cosas que vas a hacer cuando seas mayor. Y cuando creces, te das con un canto en los dientes. Porque, ¿sabes? Está vida es complicada, y vas a tener que aprender a conseguir todo tú solito.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Some even fall to the earth.

No me gusta terminar mal. Así que, lo siento. Siento haberte causado tanto mal, aunque no fuera intencionadamente.Sé que me perdonarás las veces que haga falta, pero aún así yo sentiré que te he quitado una parte de ti.

Vete un ratito, vuelve después.

Que no importa. Que no siempre vas a llegar a lo más alto. Que a veces no pasa nada por no ser el protagonista principal. Pero que estés ahí, en un segundo plano, haciéndote notar. Que nadie dijo que los primero planos fueron siempre los más importantes. Que a veces, si miras detrás, encuentras los pequeños detalles que hacen que todo termine de encajar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Here comes the sun.

Que de vez en cuando, en esta marea de nostalgias y problemas podamos encontrar un respiro, una via de escape a otro ambiente, donde se respire aire puro. Y al rato volver, y darte cuenta de que no esta tan mal despues de todo, te das cuenta de que en ese pequeño descanso, has echado un poco de menos ese otro mundo. Y entonces, de vez en cuando, cuando estas harta de todo, dejas este mundo por un instante solo para recordarte todo lo que lo necesitas.

lunes, 12 de noviembre de 2012

La verdad que me interesa solo porque está prohibido.

Que tanta nostalgia no tiene que ser buena. Que si quieres un poco, yo te doy. La tengo de dos tipos, de cosas que estuvieron ahí y ya no están y de cosas que nunca estuvieron y que quizás nunca estarán. ¿Cuál prefieres?

Cualquier tiempo pasado fue mejor.

Dicen que la risa y el amor son los mejores placeres del mundo. Que tu cuerpo experimenta cada vez una sensación distinta, que te invade y hasta puede mejorar tu salud.
También dicen que nunca sabemos apreciar lo que tenemos, y que solo cuando se va, lloramos por su pérdida. Por eso aseguran que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque incesantemente tendemos a añorar lo que teníamos y a esperar un futuro mejor. Pero, ¿y qué pasa con el día a día? Con esos días de bajón y esos días especiales. Todo eso nos parece una tontería. Bua, mi vida es una mierda- dicen algunos. Aférrate a esos días de bajones, porque amigo mio, si alguna vez te derrumbas, vas a echar de  menos esos días de bajón que estaban causados por una enorme tontería. ¿Que quién si no tú eres el responsable de vivir tus días?.. ¿que quién si no tú eres el responsable de hacer tu vida entretenida?

domingo, 11 de noviembre de 2012

Hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña. Hoy vas a quererte como nadie te ha sabido querer.

El invierno es frío y largo. Pero siempre sobrevivimos. De una  manera u otra, pero lo hacemos. Tenemos recursos, tenemos iniciativa, tenemos valor. Nos queremos. Queremos sobrevir.
Que hay veces que no te sientes bien contigo misma y no es tu culpa. Que alomejor tú lo has hecho todo, has luchado por quererte y saber quién eres y has truinfado. Pero que alomejor viene alguien y te desorienta. Te hace dejar de idealizarte, te hace ver que eres horrible. Y por tú parte lo has hecho todo. Te has demostrado que puedes ser como quieres. Pero,¿y si viene alguien y te lo fastidia? Viene y te demuestra que no eres así, te derrumba la barrera. Pues mira, plantéatelo si quieres, piensa en sí tiene razón, para mejorar, para progresar, pero sin debilidades. Y si aún así, tú piensas que tú si puedes sobrevivr, refúgiate en tu muro de piedras y siente profundamente que estás haciendo lo mejor, aunque estés equivocada.

martes, 6 de noviembre de 2012

Gradually growing.

Como dijo Noam Chomsky en la estrategia número 3 de sus 10 estrategias de manipulación mediática, la estrategia de la gradualidad consiste en ir mintiéndonos o imponiéndonos cosas a la fuerza para que no percibamos su efecto. Esto lo define como algo malo, un engaño que ocurre en la sociedad y que no nos damos cuenta de ello. Porque si todo eso nos lo impusieran de golpe, reaccionaríamos al instante, sin embargo así ni siquiera nos inmutamos.

Después de darle muchas vueltas, he llegado a la conclusión, corregidme si me equivoco, que esa técnica no es mala. Sólo esta utilizada para fines equivocados, quizá intencionados. Pero que si nos proponemos algo que realmente queremos hacer o incluso dejar de hacer, no podemos parar o empezar de golpe, porque nuestro cuerpo sufriría el cambio, sin embargo, un proceso gradual de nuestras intenciones, en el que día a día vaya avanzando minúsculamente, eso nuestro cuerpo apenas lo notaría.

En el fondo, Chomsky nos quería decir más de lo que nos explica. Detrás de todo esto, está su crítica social a la mentalidad humana. Que detrás de todo esto, quiere que nos demos cuenta de que no hay que estar dormidos, y que tan pronto algo se puede utilizar tanto para bien, como para mal.

Sinceramente, espero que tú eligas el buen camino.

El éxito comienza con el pensamiento.

Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.
Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con el pensamiento del hombre.
Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte, o el más ligero,
porque, tarde o temprano, el hombre que gana
es el que cree poder hacerlo.

Parece mentira que esto sea lo único que me quede de ti, este texto que casualmente encontré pegado detrás de tu puerta. Que sepas que eres grande, dónde quiera que vayas, en cualquier cosa que te propongas. Gracias por dejarme tus más profundos pensamientos. Te quiero.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Elle me dit danse.

Que sin saberlo he conseguido crear un fuerte, una armadura a mi alrededor. Que no quiero protegerme de todo. Por eso tiene huecos. Sí, sí. Roturas, como si te hubieras raspado contra el suelo. Que esto es como las vacunas, un organismo muerto o inactivo que alerta a todos los guerreros de tu cuerpo de su posible existencia, de sus daños. La vida es igual. No debes sufrir en exceso, pero tampoco debes protegerte de todo. Que lo mejor es saber de todo un poco. Así que abre huecos, ábrete. No tengas miedo de conocer cada pequeña parte de este mundo, por mala que sea. Deja que entre, pero sólo lo justo y necesario como para saber cómo es. Y luego clasifícalas, según tu punto de vista, según lo que creas conveniente, según lo que creas que está bien. Y crea un pequeño archivo en el que califiques cada pequeña cosa que entra en ti. Esta alerta, pero disfruta, porque realmente si haces esto sabes que es lo qué quieres, qué es lo que necesitas, qué lo que no y qué es lo que no te conviene. Todo vale en este juego, con tal de que hagas lo que tú creas que está bien, no importa si  no está bien. Pero sobretodo ten en cuenta una cosa, no tengas miedo a equivocarte, a darte cuenta de que lo que tú creías que estaba bien ya no lo es tanto. Cambia, progresa, mejora... Y durante todo ese proceso, sé feliz. Eso es lo más importante.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Me alegro de haberte conocido.

Era domingo. Largos y odiosos domingos. Días en los que la abundancia de tiempo y tranquilidad le hacen a uno pensar en cualquier cosa menos en la que realmente tiene que pensar. La televisión sonaba incesante, contando las mil y una desgracias que por suerte o por fortuna, habían tenido lugar en el mundo hoy. Mi mente las procesaba en silencio, haciendo caso omiso a los largos discursos de los políticos, prometiendo una gran mejora para el país. Me lo sabía de memoria. Caos y más caos. Algunos provocados por la grandiosa naturaleza, como imponentes tsunamis o terremotos, y otros muchos provocados por el egoísmo humano, robos, corrupción, asesinatos… Yo los solía calificar con la misma etiqueta porque a mi parecer estaban provocados por lo mismo. Apatía, orgullo, egoísmo... Con las manos heladas, torné a mirar el reloj. Ni siquiera sabía por qué me había puesto aquel enorme reloj la noche anterior, quizá porque temía llegar tarde a la estación. De cualquier modo no me llevaba bien con los relojes y sabía de sobra que en cuanto todo pasara, lo olvidaría en algún lugar remoto del cajón de mi escritorio. Suspiré al mirar aquel artefacto que encerraba el tiempo tras una porción de cristal. Eran las cuatro menos diez. Me calcé las botas deprisa y me guardé las llaves en el bolsillo izquierdo de mi chaqueta. Recorrí las calles sin apenas pensar a dónde  me dirigía. Me conocía el camino demasiado bien. Llegué en cinco minutos escasos y miré el andén del autobús en el panel de salidas. Allí estaba ella, con su maleta azul visiblemente llena. La despedida no fue dura, pero yo sabía que detrás de todo aquello, nos esperarían a las dos largas noches en vela pensando en la distancia y en todas estas cosas que suelen poner a uno melancólico. La abracé fuerte y desee sinceramente que todo le fuera bien. La vi marchar sentada en la parte posterior del autobús, pensando en que una vez más, las personas a las que más quería, se alejaban de mí poco a poco. Con un nudo en la garganta recordé la conversación que habíamos entablado aquella misma mañana. Ella me había preguntado qué quería ser de mayor. Yo había sonreído y le había explicado mi gran dilema con una difícil pregunta. ¿Qué salvarías a las personas o al mundo? No supo qué contestar. No la culpé, yo llevaba años sin poder hacerlo. Supuse que ahora que ella se iba, tocaba saber decidir, no sólo esa, sino muchas otras cuestiones que la vida incesantemente te presenta.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Que pena estar siempre pegado al suelo.. el cielo queda demasiado lejos.

Que tenemos miedo de ser libres, porque tenemos miedo a arriesgar. Y si no arriesagamos es porque no confíamos en que vayamos a poder curarnos después, es decir, que no confiamos en nosotros mismos. Y yo sí confío en mí. O al menos eso es lo que intento hacer. ¿Qué narices? Que toca ya despegar los pies del suelo.

Wanted all.

Quiero, quiero, quiero.... Quizas el problema sea que quiero demasiadas cosas.