Al final del día el simple hecho de no derrumbarnos es suficiente motivo para celebrarlo. La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas cosas, Oh, mi yo, Oh mi vida? Respuesta, que estás aquí - que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso. Walt Whitman
lunes, 15 de abril de 2013
Supongo.
Supongo que si tenemos pulmones y respiramos y vivimos y somos felices es porque algo o alguien lo dispuso así para que este mundo fuera para nosotros. Para que encajáramos. ¿Tendría sentido destruirlo? En otras palabras, ¿podríamos? Es decir, si todo está predispuesto, si nos morimos en accidentes de coches porque nosotros mismos hemos creado aparatos fuera de nuestra seguridad, que si fuéramos salvajes, no habría peligro. O sí. Que hemos mejorado y empeorado al mismo tiempo. Que parece que todo fue predispuesto porque todo lo que pasa y debe de pasar está controlado. ¿Podremos destruirnos? ¿Seremos tan solo casualidad?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.