lunes, 3 de junio de 2013

Danielo.

Estás ahí. Mirándome. Sin camiseta. Precioso. Tu cuerpo es precioso. Tu espalda fuerte me da seguridad. Estabas ahí. Mirándome. Y yo, yo me sineto la la mujer más afortunada del mundo. Entonces me abrazas. La múscia de Coldplay suena de fondo y me dices que nunca te vas a ir. Lloro. De alegría. Lloro. Me derrumbaría, pero no puedo. Y, ¿sabes qué? Nunca más voy a poder. Eres el soporte de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.