Al final del día el simple hecho de no derrumbarnos es suficiente motivo para celebrarlo. La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas cosas, Oh, mi yo, Oh mi vida? Respuesta, que estás aquí - que existe la vida y la identidad, que prosigue el poderoso drama, y que puedes contribuir con un verso. Walt Whitman
lunes, 31 de marzo de 2014
Demasiado desafío, yo no puedo ser tan fuerte...
Esfuerzo. Esperanza. Confianza. Tres palabras que en cuanto más pienso que están perdidas, más dentro las siento.
Solo es un infierno sostenido.
¿Que desaprovecho mi talento? Quizás en el futuro que deseo no haré cosas grandes, pero si que me sentiré grande. Grande por ser feliz como lo soy ahora, grande por hacer en cada momento lo que el corazón me dice y por vivir en una vida de pequeñas aficciones que alimenten el alma. Las cosas grandes le hacen a uno pequeño, le hacen olvidarse de por qué están realmente aquí.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Nunca llegaré a entendernos. Somos seres extraños. Creadores y destructores de la felicidad. Capaces de calmar el dolor y a la vez de acuchillar el corazón y llenarlo de penas. ¿Quiénes somos? ¿Qué o quién hace que estemos aquí? ¿Cómo sobrevivimos cada día? ¿ Por qué somos capaces de preguntarnos todo esto y no encontramos ninguna respuesta?
Cuando pienso en todo esto me mareo repentinamente. Es un mareo temporal, es simplmente esa sensación que se siente cuando piensas en algo que está muy alejado en el tiempo. Luego te das cuenta que oculta un mensaje tan grande que te hace temblar.
Cuando pienso en todo esto me mareo repentinamente. Es un mareo temporal, es simplmente esa sensación que se siente cuando piensas en algo que está muy alejado en el tiempo. Luego te das cuenta que oculta un mensaje tan grande que te hace temblar.
numbers
Podrán valorar con números la supuesta inteligencia de una persona en un instante determinado. Sí, podrán decir que tal tiene un 7 y el otro un 4 y que un 7 es mejor que un 4 porque eso significa que sabe más de algo que solo sirve para eso, para tener una excusa para poner notas. Pero, ¿sabes lo que nunca podrán calificar? La ilusión que cada uno tiene por vivir y por soñar. La sensación que cada cual siente al despertarse, al dar un beso y al sonreír. Afortunadamente, tenemos cosas únicas. No dejéis que nadie os las arrebate.
lunes, 10 de marzo de 2014
El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso y ese beso a mí en el tiempo.
Triunfas. Sonríes. Y entonces sabes algun otro día volverás a truinfar. Si has podido una vez, podrás otra. Y mientras tanto: a ser feliz y repartir amor por doquier!!
sábado, 8 de marzo de 2014
Happy.
Tenemos todos los medios para ser felices. Cada día deberíamos levantarnos y valorar si existe algun pequeño detalle que nos haga mínimamente infelices. Cada día, deberíamos tener el deber de aprovechar cada minuto de felicidad que nos brinda la vida y el valor de cambiar aquello que no nos gusta. TÚ eres el único gobernante de tu vida, el que decide qué quiere ser y qué no. Feel free. Siéntete libre para decir que no, para cambiar cosas y para reinventarte. La felicidad me ha dicho que el mayor mal que uno puede hacerse a sí mismo es no saludarla todos los días.
martes, 4 de marzo de 2014
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Querida Clara,
Probablemente hayas
tardado bastante en decidirte a abrir esta carta. Probablemente hayas sentido
miedo al pensarlo. Leer algo sobre alguien que ya no pertenece a este mundo da
un poco de vértigo. Lo sé porque leer cartas antiguas de tu abuelo fue una de
las tareas más duras para mí. Desperdiciaba horas llorando y mirando al
infinito, deseando que volviera y me abrazase, que calmase mi dolor. Aún así me
siento orgullosa de que fiablemente hayas podido abrirla. Nadie sabe ser seguro,
¿sabes? Lo que definimos como una persona insegura o segura está directamente
relacionado con la capacidad de autoengaño que tengamos. Yo, cabezota de mí,
pequeña ingenua y soñadora, creo que no he hecho nada más en toda mi vida que
pensar en los misterios de este mundo, y los trucos para plantar los pies en él
de una vez. ¿Sabes lo que me han dicho estos gandules? Que no piense mucho, que
resulta que siendo ignorantes se vive mejor. Que todos los viejos como yo que
se obsesionan con el pasado terminan volviéndose locos. Durante estos días no
he parado de hacerlo, pero a mí me sienta realmente bien. Será porque soy más
joven de lo que aparento. Me alivia que la edad del alma no pueda saberla más
que uno mismo.
Me preguntaste un
día, antes de que me hospitalizaran, acerca de los misterios del amor. Me
acuerdo de tu cara, curiosa y propia de quien es joven y aún no ha vivido lo
suficiente. Me pareció interesante tu pregunta “¿cómo supiste tú que abuelo era
la persona idónea?”. Me atrevo a suponer que algo parecido a lo que viví yo a
tu edad te está pasando a ti y que
necesitas respuestas. Y bien, no voy a dártelas. Tan solo voy a dejar que tú
las descubras.
Tumbados en la cama,
su piel caliente y la mía helada, complementados en un laberinto de sábanas y
piernas, me observaba. Sus ojos verdes podían pasarse horas observando cada
pequeña parte de mi cuerpo. Y contrastando el silencio más precioso del mundo,
estaba el latido de su corazón. Fuerte, constante, seguro, destacando sobre el
mío, débil, apenas perceptible e inquieto. No podía. No podía. El universo se
abría debajo de ese sonido ensordecedor que hacía su corazón al latir y me quedaba absorta con mi cabeza apoyada en
su pecho, escuchando todo lo que siempre quise saber. Imaginándome cada pequeño
músculo debajo de ese cuerpo infinito con el que solía atraparme. Por aquella
época me preguntaba constantemente qué habría hecho para que él, feliz y
precioso, me transmitiera esa inmensa seguridad sin apenas pedir nada. Me
preguntaba qué habría hecho que dos pequeñajos como nosotros coincidiéramos en
tan hermoso momento. Él me daba todas
las respuestas del intrincado laberinto de la vida, me hacía volar por encima
de todo.
Un día decidí
preguntarle en que momento decidió quererme y por qué lo hizo. Quería saber
cómo era posible que me transmitiera tanta felicidad y si yo causaba el mismo
efecto en él o tan solo sentía una milésima parte de lo que él me hacía sentir a mí.
Aquel día estaba
nerviosa. Me había arreglado más de la cuenta y había pasado las horas pensando
en cómo pronunciar esas palabras de la mejor manera. No quería que me
malinterpretase, tan solo quería saber si algo tan bonito podía ser cierto.
¿Sabes lo que pasó?
Antes de que yo pudiera decir nada, me miró profundamente a los ojos y me dijo
que algo tan bonito como yo no podía ser verdad. Seguidamente me besó con ternura y me dijo que lo que más
deseaba en el mundo era vivir a mi lado para siempre. Las lágrimas tardaron
varios minutos en cesar. Cuando pude calmarme le dije avergonzada todo lo que
había pensado en preguntarle aquel día. Reímos durante horas y hacia el final
de la noche me acompañó a casa como siempre solía hacer. Decía que nunca se
perdonaría si me pasaba algo y él no había hecho nada para evitarlo.
Aquel día fue
maravilloso. Sin embargo, no fue el único. Todos los días de mi vida desde que
lo conocí han sido especiales. Ha habido días duros, días tristes y días
felices. Días de importantes decisiones, de cometer errores y de
arrepentimientos. Pero nunca ha faltado el amor.
Clara, no tengas
miedo a cambiar. A tomar las decisiones que te parezcan las correctas, a
equivocarte o a ganar el mayor premio. No tengas miedo a vivir. Llora, ríe,
baila, sé feliz. Pero nunca dejes de soñar. Como decía Walt Withman: no dejes nunca de soñar, porque solo en
sueños puede ser libre el Hombre. Valora la belleza de las cosas simples. No
traiciones tus creencias, porque no podemos remar en contra de nosotros mismos:
eso transforma la vida en un infierno.
Tan solo somos polvo
de estrella. Químicamente nacimos de la explosión de una estrella que decidió
crear vida. Ya ves, tan solo somos casualidad.
Celebremos pues, que
estamos vivos, de la mejor manera que sabemos: amando.
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